lunes, 9 de mayo de 2016

DITOS Y REFRANES


Unos cuantos más de esos dichos o refranes, supongo que la fuente deje de manar alguna vez, aunque de momento siga gariando un pouco. Gracias a quienes habéis aportado vuestro granito de arena, poco a poco hemos juntado toda una colección. Puede haber alguno repetido, aunque intento que no ocurra. Disculpas si es así.

 -A la viña floja, en noviembre la poda.
-Noviembre trunáu, malu pa'l pastor y pior pa'l ganáu.
-Ni tantu que queime al santu, ni tantu que nun ye allume.
-El que sueña cun dientes durme caliente.
-Cuandu las choyas vuelan pu los balcones, fa un fríu de cojones.
-Díxome, díxome, pata cagada  (menos habladurías…)
-Por si acausu me casu y salgo preñada, nun me dejedes la roupa tan apretada.
-Cuandu se casan dos viudos yía siñal que va ñevar, por eso van con paraguas el cura y el sacristán.
-Toda la sotana nun yía cremallera.
-Al llau de la parida el home pasa buena vida.
-El que mueito durme pouco aprende.
-Cun medi'añu, ya fa el culu sentayu.
-Si a Cabreira chegas amigos llevas.
-Cunun deu y una brasa, cada uno pa la sua casa.
-N'este rincón cayíu una brasa, cada uno pa la sua casa.
-El que fa un cestu, fa un cientu.
-Val más entendelu que profialu.
-Quien sin saber de abeyas se mete colmeneiru, gasta el tiempu, la pacencia y el diñeiru.
-L'amor verdaderu entra nu agujeru.


-Cousas al ouyíu cousas sin sentíu.
-Sufre más el que vei qu'el qu'enseña.
-Si ñeva por Santa Engracia, la viña desgracia.
-Po'l San Martín, cualquier día chega el fresquín.
-Fuque  fuque y nun facé nada.
-De lo perdíu, nin pagu nin agradecíu.
-L'ulvidáu, ni agradeciu ni pagáu.
-Xixa de calceta, que la coma el que la meta.
-Comer poucu comimos, pero risa mueita tuvimos.
-El que vai a la cuba y nun bebe, yía tontu ou nun tien sede.
-El que nun se farta cumiendo, nun se farta llambiendo.
-Pa un caminu cortiu cualquier burru yía buenu.
-Pa'l que nun quier tengo you mueitu.
-Sin afán nun hay pan.
-La lleña vieja fa buen llume.
-Díxulu Blas, puntu redondu.


Un saludo para todos.

Emiliano

miércoles, 16 de marzo de 2016

Coplas de Santos el tamboriteiro


Alguna vez había oído y leído sobre las simpáticas coplas de Santos el tamboriteiro de Castro (Castrohinojo), pero no me imaginaba que fuese algo tan extenso, haciendo un recorrido por la mayoría de los pueblos de Cabrera Baja. Realmente la imaginación era grande, dando lugar a episodios graciosos y siempre listos para la broma (groma) y diversión.
Eran tiempos de mucho trabajo, pero se aprovechaban todos los posibles momentos para la fiesta, donde unas manos habilidosas con una chifla y un tamboril eran suficientes para formar la orquesta perfecta.
Aquí queda esta larga copla recopilada en el vecino Pombriego, muy conocida y recitada (toda o en parte) por los pueblos de Cabrera. Gracias a Ana, una pombrieguesa o repolleira por facilitármela y que todos la podamos disfrutar. 



En fin, estas son:

Por mi afición sin segundo  
soy un gran tamboritero,
tocando gano el dinero
y alegre vivo en el mundo.
Cuando por gusto profundo
voy por mi patria tocando
todos se van asomando
y dicen con alegría:
aquel que vien ende arriba
pe que yía Santos de Castro.

Castrohinojo así se llama
el pueblo donde nací
y por eso para mí
nunca faltó plato y cama
ni tampoco una madama
de las que gastan rodao
y soy tan afortunao
que me llaman el hermoso
y dicen que soy chistoso
porque las miro de llao.

Estas son las de La Baña
porque cuando voy allí
todos se fijan en mí
y yo les digo con maña:
mocitas de la montaña,
si me seguís bien el rastro,
yo seré el hombre más casto
y os amaré de contrito,
y ellas dicen: qué bonito
yía el gaiteiro de Castro.

Estos piropos me echaban
cuando fui mozo soltero
pero yo muy lisonjero
en Pombriego cortejaba
pero lo disimulaba
con mis novias cabreiresas
y ellas dándome las quejas
me decían por lo bajo:
tú como yieres tan majo
vas a dir pa la ribeira.

Y al fin tuvieron razón
que en Pombriego me casé
con la que yo cortejé
llamada Comtemplación.
Pero tuve la ilusión
luego después de casarme
de marchar a Buenos Aires,
aquellos mundos extraños
donde estuve cuatro años
pasando calamidades.

Luego que fui me empleé
en una carpintería
que era lo que yo quería
porque soy aficionado.
Pero por ser descuidado
a los tres años quedé
sin empleo y marché
donde los curas están,
me metí de sacristán
¡qué buena vida pasé!

Pero como yo quería
tocar mi buen tamboril
determiné por venir
para mi patria querida.
La gente, que todavía,
recordaba mis jaranas
todos corrían con ganas
para ver como venía.
Los mozos con alegría,
repiconun las campanas.

Los de mi pueblo tenían
deseos de que viniera,
pero en toda la Cabrera
casi no me conocían.
Y era porque yo traía
un bigote tan bonito
y al verme tan refinito
todos marchaban diciendo:
Santos el tamboritero
pe que yía un señorito.

Todos a llamarme iban,
así que se divulgó
que hubiera venido yo
porque todos me querían.
Con vergüenza me decían
si les quería tocar
en las fiestas del lugar
y yo les dije que sí:
las fiestas son para mí,
con su manera de hablar.

Pero fue lo más amargo
cuando me puse a tocar
que no podía soplar
con mi bigote tan largo.
Luego me puse con garbo,
lo quité del lado izquierdo,
cogí la chifla corriendo
y por el pueblo me fui a tocar.
Todos querían mirar
para mi bigote nuevo.

Y corrían detrás de mí
sólo por verme la boca
y yo toca que toca,
mucho les hice reír
y les oía decir
unas mujeres a otras:
este Santos pa la groma
pe qu'il diablo encadenao,
míralle bien pa la boca,
pe que sólo ri dun llao.

Desde el alto de Cabrera
yo sé todos los idiomas,
cruzando montes y lomas,
también bajo a la ribera
he llegado hasta Las Vegas
y allí como hablan gallego
yo mucha risa me llevo
porque algunos señoritos
dicen: xa nos ven o pito
y o baile non ll'ontendemos.

Castroquilame que está
un poquito más arriba,
cuando voy allí me admira
ver aquella mocedad,
porque más de la mitad
son papudos y no miento
y los pobres muy contentos
me dicen porque no marche:
eiquí nun has de extrañare
que temos mueitos pimientos.

Luego me voy a Robledo
que hay mocitos muy exactos,
hablan lo mismo que en Castro,
dicen "calente y acedo"
pero todo andan con miedo
porque es un pueblo extraviado
y viven tan separados
que todos dicen "antoite
a min tentoume esta noite
o demo sea renegado".

Los que también me han llamado
han sido los de Sotillo
y dicen que soy un pillo
porque siempre le he faltado,
me traen tan amenazado
y me las tienen juradas
con intención de cobrarlas,
ya dicen con entusiasmo:
cuando veyamos a Santos
dámosle unas llanfazadas.

En Benuza, buen lugar
también tengo simpatías,
para la Santa Lucía
siempre les voy a tocar,
ahí no saben bailar
sobre todo las muchachas
porque no salen de casa
y luego me van diciendo:
por el día non podemos
porque vamos con'ar vacas.

En Pombriego que allí está
la flor de la juventud
me piden por la salud
y me quieren de verdad
y dicen con gravedad
cuando me sienten a mí:
ya nos vien Santos eillí
p'al día de San Clemente,
el veintitrés de noviembre
que es una fiesta feliz.

Yía la fiesta dos tomates
como dicen en Pombriego,
luego marchan os rapaces
a collerlos nun maniego.
Yo mucha risa me llevo
porque son tan delicaos
y hablan tan mal chapurriao
que las mocitas solteras
dicen: a culpa foi nuesa
non lo haber apruveitao.

Más arriba de Pombriego
está Yebra con perdón,
los pobres llaratos son
y todos dicen "riñegro".
Y de ahí me marcho luego,
paso por Santalavilla,
llego a Llamas que me admiran
y todos dicen con gusto:
ahí nos vien el nueso músico,
pe que ruxe con a chifla.

Luego paso por Odollo,
a Marrubio y a Castrillo,
y como soy guapecillo
dice la gente de gozo:
Santos yía muy buen mozo,
que siempre ños vien tocando.
y yo les voy saludando
y a su manera me dicen:
ñosoutros ahora pol'intre
pe qu'inda vamos andando.

Un saludo.
Emiliano

jueves, 4 de febrero de 2016

Usos y costumbres...


La noche de San Juan siempre fue y es muy especial, propicia para una gran variedad de ritos y costumbres. Parece que los duendes y espíritus encontraban en ella un momento propicio para poner a prueba sus poderes, siendo también tiempo de entusiasmo entre las personas. Varios ejemplos dan fe de ello, como era el sacar una herradura o  ferradura a la intemperie para que se impregnara del rocío o erbayo, poniéndola luego debajo de la almohada para que el sueño fuera tranquilo y reparador. Con un propósito similar se procedía con una mantita, para luego tapar con ella a los bebés y que cesara el llanto provocado por los cólicos y otros posibles males. También los demás cobertores de llana para que ese erbayo los protegiera todo el año de la polilla o caronxo.
Con ese afán de protección se colgaban en las puertas de entrada y se afumaban las casas y las cuadras o cortes, utilizando para ello plantas como el saúco o sabugo y la cantruexa o tomillo, planta esta muy aromática, apreciada y usada para menesteres varios, siendo entre San Juan y San Pedro el momento óptimo para la recolección, pues era cuando concentraban la mayor cantidad de propiedades.
Otro ejemplo de estas curiosas costumbres y supersticiones, era que las mujeres en edad fértil y deseos de concebir, aprovecharan esa conjunción de poderes mágicos para poner los medios necesarios y aumentar las posibilidades de embarazo. Siempre antes de que el sol saliera y evaporase la humedad y por ende ese erbayo mágico, las mozas que lo pretendían, salían a los prados y eras o eiras  donde daban trinculletas o volteretas, impregnándose bien del rocío de la hierba y así acrecentar las posibilidades de la deseada maternidad.

Un saludo


Emiliano

martes, 5 de enero de 2016

Trabazos dolido






"Adiós, adiós, que me vou, herbiñas do camposanto,"

Este año 2015, que finalizó, ha sido cruel con nuestro pueblo y con sus gentes. Cuatro personas, unidas a Trabazos por lazos familiares, nos dejaron. Por eso, los versos dolidos de Rosalía de Castro cobran sentido.

Un pueblo muere cuando sus gentes mueren. Trabazos, hace mucho que no sabe lo que es tener una vida nueva, por contra cada año dice adiós a alguno de sus hijos e hijas.

Celestino Arias Carrera
Lidia Cañal Palla
Félix Domínguez Carrera
Celestino ("Tinín") Arias Cañal

Con el dolor clavado en el alma, (Lidia fue la madre que me dio la vida), este blog da el pésame a todas las familias implicadas, y de manera especial a la de Celestino y Hortensia, (ambos fallecidos), que en el mismo año perdieron a su padre y a su hermano. ¡Descansen en paz!.

Jerónimo Carrera Cañal

jueves, 31 de diciembre de 2015

Un año más...


Desde este pequeño rinconcico, desearos a todos que el año que ya está ahí mismo llegue con las cosas que deseamos.
Ojalá sean lo más alegres posibles. Para empezar, yo apunto esta pulla que algunos en la cercana Forna decían, una broma para diversión de todos, sobre todo cuando estaba el cura delante para poder seguir la dicha broma:

-El cura de Forna vai al infierno de cabeza, se nun baxa Jesucristo y ye cose la bragueta.

¡ FELIZ AÑO!

Un abrazo para todos.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Los tiempos y las gentes...



Ante la dificultad surgida por alguna enfermedad o circunstancia, se ofrecía un ramo a un Santo del pueblo que tuviera más devoción, o al mismo Santísimo, para pedir su curación o protección y amparo. Lo llevaban cuatro buenas mozas, recorriendo la iglesia desde la puerta al altar, y repitiendo la pareja de atrás los versos que decía la de delante.
Siempre había alguien más artilicoso o habilidoso para crear composiciones variadas, como estas coplas, estrofas o sencillos versos que alguien ofrece por mi padre, ante una enfermedad que lo mantenía en la cama cuando era todavía muy joven. Es cantado dentro de un ramo el día de Navidad por cuatro buenas mozas, como era costumbre. Creo que una parte ya está en otra entrada (post) pero bueno, val más dous que ningún.
Dice así:

Este ramo que cantamos
lo ofreció una devota,
por un joven que sufría
una enfermedad misteriosa.

Tuido estaba en la cama,
dando gritos de dolor
sin hallar ningún alivio,
solamente en el Señor.

Hoy, día del Nacimiento
aquí presente se halla,
Dándole gracias a Dios
y a la Virgen Soberana.




Personas con una capacidad innata para crear sencillas estrofas adaptadas a las diferentes costumbres, como un ramo en honor a la Virgen  que María Rosa compuso, con versos como este:

Dame tu ayuda, Señora,
tu gracia sea mi canto
y mis estrofas sean flores
para lucir en tu manto.

Otros varios, que van surgiendo en el camino de la vida:

*Arriba pandeiro roto,
Abaxo manta muyada.
Se nun foran las muyeres,
lus homes nun valían nada.

             
*Ojos de la mi señora,
¿y vos, que habedes?
¿porqué vos abaxades
cuando me vedes?

Un saludo para todos.

Emiliano

martes, 17 de noviembre de 2015

Acertijos, adivinanzas, cusillinas...


Cuantos ratos pasamos contando historias y jugando a los más diversos tipos de juegos. Los acertijos o adivinanzas eran (y son) muy propicios para pasar un ratico estupendo donde participaban pequeños y grandes. En fin, aquí quedan unos poquitines, ahora que se acerca el invierno y es una época estupenda para practicar un pequeño serano, imaginemos que la solución no está: 



*Branca cumu la ñieve,
 anda y nun tien pias,   ---->La carta.
 fala y nun tien llengua,
 a ver si sabes quién yía.

*Gordo lo tengo,
 más lo quisiera,      ---->La caballería
 qu'entre las patas
 nun me cuyera.

*Duru se mete,
 brandu se saca,     ---->El tocino
 y por algún llau,
 churriandu grasa.


*¿Que cousa yía,
 que cuantu más grande --->La oscuridá-
 menos se vía?.                           oscuridad.

*Pelín por fuera,
  pelín por dentru,  ---->El calcetín.
 alza la pata
 y métela dentru.

Un saludo para todos.

Emiliano

viernes, 2 de octubre de 2015

Dichos y refranes...


Unos cuantos más de esos dichos y refranes. Gracias a todos por formar parte de esa fuente inagotable de datos, historias e historia. 
Pudiera ser que alguno estuviera repetido, así como algunos de los rincones de nuestro Trabazos también parecen repetidos. En fin, espero que si ocurre no sean muchos.


-Por San Severo (6 de Noviembre) los primeiros xelos.
-El sol na puerta y l'augua na güerta.
-En setiembre las pitas vende y en Ñavidá vuélvelas a comprá.
-Home viejo que casa con muyer ñiña, él poda la zepa y outro la vendimia.
-En Diciembre pouco vino y mueit'augua caliente.
-Nu invierno y nu verano cu na chambria na mano.
-Ñeve en Enero, chena la cuba, l'arca y el lliñeiro.
-Año de mueita ñubrina, año de mueita fariña.
-Cunu reco fiau buen invierno y mal verano.
-Cuanto más prima más se y'arrima.
-Ama del cura puta sigura.
-La muyer fulgaciana todo lo deja pa mañana.
-A mueita fame nun hay pan duro.
-La lleña al cazador y la caza al lleñador.
-Val más un tonto calláu q'un listo pasáu.
-Cuando chega el San Martino ya s'empiezan las cubas del vino.
-Por San Antonio fa un fríu del demonio.
-El home propón y la muyer  dispón.
-El home propón, Dios dispón y la muyer descompón.
-Banduyo cheno, corazón contento.
-El augua pa los molinos y pal banduyo el vino.
-Yía de bien ñacius ser agradecíus.
-Nu me mires cun cara de vaca que nun soy mañizo de yerba.
-Sastre sin dedal, cose pouco y todo mal.
-Lo que nun llevan los ladrones apared pu los rincones.
-Si sos pobre nun cases con muyer rica, que metes al diabro en casa y quier mandá toda la vida.
-Entre San Juan y San Pedro esquila'l pelo.
-Lo que yía bueno pal bazo yía malo pal regazo.
-Xente ñueva y lleña verde, todo yía fumo.
-El que cun rapaces se deita, mixáu se llevanta.

Un saludo para todos.

Emiliano

martes, 11 de agosto de 2015

Los trabajos y Trabazos...


Una imagen vale más que mil palabras, esos dichos que alguna vez hemos comentado y que reflejan casi siempre la realidad.

Estaba pasando unos días en el pueblín la semana pasada y coincidió que hubo conceyos para limpiar alguno de los caminos que poco a poco se van cubriendo de maleza, haciendo muy difícil el tránsito por ellos, permitiendo de esta forma el poder pasear, aunque cueste un poco subir la Fraga, y disfrutar de unas vistas estupendas de Trabazos y su faceira.


Aprovechando que hay un mayor número de personas que de costumbre, nos repartimos por distintos lugares. Unos fuimos para la Fraga, otros para los Caleyos, unos más para el Valle y así poder ir mejor a buscar agua a los Calanizos, otros hacia el cementerio y más rincones. Cada uno aportando lo que podía, ni más ni menos, en un ambiente tranquilo y de cercanía, donde también había tiempo para un ratín de buena plática y entendimiento. Era la pura esencia del trabajo en común, el Conceyo, algo tan inmemorial e importante en Trabazos, que junto al Acuerdo, conformaban la base del buen funcionamiento vecinal y la solidaridad de sus gentes. Tal vez tengamos que practicarlo más, pues seguramente eso nos una de alguna manera, permitiendo que haya una mayor y mejor comunicación y consideración entre todos, algo que es imprescindible mantener.


Tengo que reconocer que trabajamos duro, pero bien merece la pena, pues al final teníamos la satisfacción del trabajo bien hecho. Enhorabuena a todos, pues una vez más queda demostrado que no se necesita otra cosa que buena voluntad, sentido común y un poco de esfuerzo para que las cosas funcionen y el pueblín se mantenga un poco más. Bien podemos decir que al final siempre nos quedarán las gentes y su buen hacer.

Un saludo para todos.

Emiliano

viernes, 17 de julio de 2015

Peña Billosa, Trabazos



Las leyendas siempre estuvieron y formaron parte de la cultura popular, transmitidas de unas generaciones a las siguientes. Entre ellas están las relacionadas con los moros, aquellos temibles homes grandones, barbudos y conunas valientes guedeyas (pelo largo), pertenecientes a un pasado muy lejano, los cuales siempre estuvieron presentes en una parte de esas historias y leyendas en el pueblo, lo que a su vez se relacionaba con tesoros ocultos y un cierto temor.
Alguna vez hemos hablado de Peña Billosa o Piñeo los Moros,  buen lugar  para un torreón de vigilancia donde todavía se observan posibles restos de ello, mirador estratégico  con sus rocas y encinas o sardones, rodeado de pronunciadas pendientes y valles, realmente es un paraje que bien merece la pena. También allí había grandes tesoros enterrados, dejados precisamente por esos moros en su apresurada huida, con sus pasadizos y túneles por donde se tiraban piedras y se oía el ruido de éstas  dando tumbos durante un largo rato. Pudiera ser que el empeño y la tenacidad de alguno a la hora de buscar esos tesoros, tuviera algo que ver con alguna de esas grietas y piedras removidas, de cualquier forma también eso sería comprensible, creo yo.      
En todo caso, en el correr de los años de don Pedro Alvarez Osorio, Conde de Lemos y Señor de Cabrera y Ribera (1457-1483), así como el marquesado de Villafranca, se relaciona con un torreón de vigilancia en el lugar, precisamente por estratégico, pues por uno de los valles que corren a sus pies, transcurría un camino que comunicaba la zona más baja de Cabrera y por lo tanto el Bierzo con la zona más alta y Sanabria.
Precisamente en uno de esos valles llamado el Fontanal, parece que había algún árbol frutal como avellanos, cerezos y también castaños, por su situación abrigada de los fríos vientos. Los inconvenientes para su recolección eran importantes por lejanía y la dificultosa orografía, pero aun así bien merecía la pena recogerlos, teniendo que usar caballerías para poder transportar los sacos con castañas.

Un saludo para todos.

Emiliano                         


jueves, 9 de julio de 2015

Romance "El Quintado"



Ojeando un librito de José Luis Puerto sobre el Romancero en la provincia de León, me sorprendió un romance tradicional que en el año 1991 le recitó María Losada Arias, una abuelita con sus 88 años, en Corporales. Aunque no sea de Trabazos, por su cercanía, me parece interesante anotarlo en estas páginas y que todos lo podamos disfrutar.
Cuantas historias, canciones y otras cosas se habrán perdido, de las que contaban, recitaban y cantaban en las distintas situaciones a lo largo del año, y de los años.

Se llama “El Quintado” y dice así:

“Mes de mayo, mes de mayo,   
mes de la alta primavera,
cuando quintan los soldados   
y los llevan a la guerra.
En el medio de los quintados, 
había uno con gran pena.
¿Qué tienes tú, soldadito,  
qué tienes tú con tanta pena,
es por padre o es por madre  
o es por ansia de una tierra?
Ni es por padre ni es por madre  
ni es por ansia de una tierra,
es por una doncellita    
que es muy niña, encinta queda.
Tres años te doy de vida 
para que vayas a verla
y, al cabo de los tres años,  
soldadito, a mi bandera.
En tres años, no llego,   
no llego a d’ir a verla.
Otros tres te doy encima   
para que vayas a verla
y, al cabo de los tres años,   
soldadito, a mi bandera…”

Un "caluroso" saludo para todos.


 Emiliano      

miércoles, 13 de mayo de 2015

Usos y costumbres...


Una más de las plantas utilizadas para un uso terapéutico en nuestro Trabazos era el maíz, o más bien las barbas de su mazaroca o mazorca. Éstas eran cocidas, utilizando el brebaje resultante para tomarlo como terapia contra el mal de orín o problemas e infecciones relacionados con la orina, pues parece que entre otras propiedades puede ser un gran diurético, ayudando en las distintas dolencias relacionadas con los líquidos corporales. No sólo eran utilizadas para las personas, pues los animales también sufrían de estos males, siendo muchas veces similares a los humanos y requiriendo por tanto soluciones parecidas o iguales.
Otra planta que al parecer se utilizaba para esos mismos menesteres era el perejil, usándolo para ese mal de orín de las ovejas y cabras, pues entre sus propiedades también está el ser diurético. Supongo que resultaría dificultoso que lo bebieran, por lo que seguramente usaran algún truco que desconozco, aparte de la fuerza bruta, claro.
Hablando de líquidos corporales, la propia orina o mexos (supongo que cuando no había ningún mal) era una sustancia a la que se recurría para menesteres terapéuticos. Se le atribuían propiedades como regenerador cutáneo, antiséptico y antiinflamatorio, usándola como desinfectante en las fridas o heridas, incluso mixando u orinando directamente sobre ellas, lo que seguro haría espatixar o patalear al herido y sería algo incómodo para el mixón. También en las quemaduras por el sol, aplicándola sobre la piel. O cuando salían sabañones del frio que se pasaba, aplicándola y luego tapando con una prenda a poder ser de lana. Cabe suponer que componentes como la urea y sales minerales, algo aportarían en los cuidados a practicar para estos casos.

Un saludo.


Emiliano

viernes, 3 de abril de 2015

Lucinda Cañal Palla


Lucinda Cañal Palla. Mi queridísima tía Lucinda. Nació un 21 de marzo de 1.927, como la primavera. Hace unos días cumplió 88 años.
Es la pequeña de tres hermanas, (María y Lidia - mi añorada madre - ya fallecidas ambas). El matrimonio de mis abuelos: Ecequías Cañal y Josefa Palla (que vino de Forna), formaron una numerosa familia: a parte de las tres chicas, tuvieron también cuatro chicos: Daniel, Guillermo, Alberto y Moisés, (los dos últimos aún vivos). A estos siete hijos habría que añadir un octavo: Isaac Cañal, medio hermano, nacido del primer matrimonio de mi abuelo, querido por toda la familia.

Lucinda, guapa moza, tuvo una vida con alegrías y tristezas. La "carruna" (o calleja) que separaba la casa de sus padres (la llamada casa de "La Peña", casa en la que yo nací también), con la del maestro, Benigno Cañal, que era hermano de su padre y como tal su tío, era una frontera dolorosa. Mis abuelos, seguramente buscando lo mejor para su hija, la entregaron al tío Benigno (el maestro) y a su esposa Pilar, que había regresado de Argentina para cuidar a su padre enfermo, (Gregorio el "ciego") y que se casó con el maestro. Mi tía Lucinda no fue feliz, es más, creo que podríamos decir que fue infeliz. Ella lo que añoraba era la casa de sus padres, a escasos metros, y el cariño de sus padres y hermanos. Donde sí fue feliz es cuando acudía a la escuela de Trabazos en la que estaba de maestra un chica joven de la Bañeza. Mi tía aprendía con facilidad y estaba muy unida a la maestra. Luego la propiedad de la escuela pasó al tío Benigno y la cosa ya no fue igual. Él no tenía el carisma y habilidad que tenía la siempre recordada maestra, (¿tal vez se llamaba Irundina?).
Y donde también era feliz mi tía Lucinda era cuando subía por la "Caleya" con los "feixes" de "outoño de los prados de "Arbiyales" y el "Conciyal". Eran prados minúsculos, solamente destinados a producir el "outoño" o forraje para las vacas,  y que había que subir al "llombo" por la empinadísima "Caleya", con una pendiente terrible.
O cuando iba a regar los prados del "Palumbar" y el "Bumbrillal". Al subir por los "Retornos", se sentaba en una peña y disfrutaba viendo como el agua "gariaba-gariaba en el fondo del Bumbrillal". Y también, cuando desde la solana que daba a la "Caleya" miraba como el viento huracanado movía las rebollas de "Llamas de Mazor".
Lucinda siempre estuvo muy unida a su pueblo de Trabazos, ("Trabazicos, Trabazicos, cómo te voy a olvidar"). Incluso en Bahía Blanca, en la República Argentina, en donde vive hoy y vivió desde que llegó,  soñaba, y sigue soñando aún hoy con regresar, agarrada a una tabla, cruzando el Océano.

Siendo, como era, una buena moza, se enamoró de un hijo de Balbina y de Gerardo: Eloy Moro. Con él se casó y se fueron a vivir a Ponferrada. Allí nació un niño que falleció prácticamente en el parto. Luego vendría María del Pilar Moro Cañal, nuestra querida prima Pili. Y con ella en los brazos, siendo aún muy chica, (apenas 11 meses), se embarcaron en un vapor en Vigo, rumbo al puerto de Buenos Aires. Era el 19 de enero de 1.956. Fue un viaje lleno de emociones para mi tía Lucinda. Emociones y mareos. En los muelles de atraque de Buenos Aires les esperaba Marta Carrera Carrera, nacida de un matrimonio en el que los dos eran de Trabazos, (y cuyas historias fueron publicadas en este Blog con títulos como "Carrera Carrera"). Y así, después de recorrer en tren la distancia de Buenos Aires a Bahía Blanca, llegaron a esta última el 7 de febrero de 1.956. 

¿Por qué mis tíos: Eloy (ya fallecido) y Lucinda, que tenían una vida bien organizada en Ponferrada, se embarcaron en esta aventura de irse a Bahía Blanca, en Argentina?. Seguramente por el "efecto llamada", ya que allí vivía, desde hacía algún tiempo, otro hermano de mi tío Eloy: Abelardo Moro. Y también porque, como todos los emigrantes, buscaban una vida de mejoras y de prosperidad. Tal vez un día publiquemos una lista de gentes y las razones de la muy numerosa emigración de personas de Trabazos hacia Argentina (principalmente). La mayor parte de ellas se produjeron en los primeros treinta años del siglo XX, otros a finales del XIX. Y algunos también en plena Guerra Civil española o recién terminada ésta.
Bahía Blanca, (también otras poblaciones), tiene un censo muy numeroso de apellidos de Trabazos, (Carrera, Cañal, Rodera, Moro, etc). En los apuntes que he podido ir confeccionando aparecen más de treinta familias del pueblo que emigraron o se formaron recién llegados, en muchos casos con gentes de la propia zona de la Cabrera, en España. 

No se puede decir que ésta sea una biografía de Lucinda Cañal Palla, es solamente un pequeño relato lleno de cariño hacia mi tía. Para hacer una biografía tendríamos necesidad de disponer de muchas páginas. Tendríamos que hablar de los años de la Guerra Civil, de los "Huidos", del tío Benigno, al que los "falangistas" sacaron de su casa a golpes y a punta de pistola. De su huída de noche, descalzo, con una gran nevada, huyendo hacia Marrubio y hacia los montes de Trabazos. También de la hermosísima familia que Pilar ha sabido sacar adelante, dándole a mi tía Lucinda tres bellísimas nietas y un nieto buen mozo, que incluso le ha obsequiado con una biznieta. Muchas cosas que no hay espacio para relatar.
Tanto en España, en su niñez y juventud, como más tarde en Bahía Blanca, su vida ha estado siempre llena de acontecimientos que ella ha sabido llevar adelante. Pero siempre, siempre, ha existido en su vida un deseo: El de "regresar a España, agarrada a un tablón de madera", cruzando el Océano.

¡Te queremos, tía Lucinda. Estás siempre en nuestro corazón y en nuestro recuerdo!.

Fotografía con el primo Ricardo y su padre, Domingo Lorden Valle (natural de Forna, en La Cabrera), y que se casó con Magdalena, hermana de Josefa Palla, madre de Lucinda. Es una imagen a los pocos años de llegar a Bahía

Fotografía con su hija María del Pilar

Entrañable fotografía: de pie mi tío Eloy con Pilar en los brazos, Abelardo Moro hermano de Eloy y Aurelio Carrera (hijo de Paula Carrera y Aurelio Carrera, ambos de Trabazos). Sentadas: Paula Carrera (tía de Eloy y Abelardo, ya que era hermana de la madre de ambos), Marta Carrera, hija de Paula y Aurelio, ambos de Trabazos,  mi tía Lucinda y a su lado Natalia Palla, hermana de la abuela Josefa. Decir que Marta Carrera acudió a los muelles de Buenos Aires a esperar a mis tíos  en su largo viaje marítimo.


Jerónimo Carrera Cañal

miércoles, 11 de febrero de 2015

El tiempo y nuestras gentes...Trabazos


Esas gentes, nuestras gentes, las que siempre conservaron los acordes y modos templados de otro tiempo. Con su mirada húmeda de ojos cansados, dulces, claros y serenos.
Algunas veces acampanadas por el sonido del silencio. Con sus manos viejas, suaves y cálidas, expertas en amasar pan y cariño. Sabiendo lo que es volar pues muchas veces fueron pájaro.
Algunos ya no están , aunque hace tiempo que poco a poco se fueron alejando sin irse, con su tiempo. Regazo cálido, refugio donde arrollar sensaciones protectoras.
Presentes y ausentes, dueños de momentos cargados de luz, con su mirar dulce y suave como la caricia de la luz de la luna, alguna vez perdidos en la desmemoria de los recuerdos.
Gracias, gracias y siempre gracias por ser ese útero cálido que nos protege de la vida.

Emiliano

-Permitidme un enlace a youtube:  

martes, 6 de enero de 2015

Trabazos dice adios a sus gentes

El año 2014, recientemente terminado, ha visto marchar para siempre a dos de sus hijos y vecinos. Dos personas que de una manera o de otra nacieron  y encauzaron sus vidas desde Trabazos. Este blog las recuerda y transmite a sus hijas e hijos, así como a sus familiares, un sentido y sincero pésame.

Descansen en paz:

Hortensia Cañal
Emiliano Carrera

El pueblo de Trabazos ha perdido a dos de sus antiguos vecinos . Nuestro recuerdo hacia ellos y nuestro afecto hacia sus familias.