martes, 30 de abril de 2013

Juegos populares, el palillo...




Uno de los juegos muy practicado en el pueblo era el palillo, también llamado billarda, habitual entre los pastores (rapaces y mozos) cuando nos juntábamos con las vacas en los coutos, contribuyendo a que  en alguna ocasión los animales estuvieran más o menos vigilados.
Para jugar eran-son necesarios dos palos, uno más largo de unos 70 cm. y otro más corto de aproximadamente una cuarta ó 20 cm. afilado en los extremos para facilitar el juego, que es precisamente el que le da nombre a este entretenimiento, llamado palillo.  
Es un juego que solía ser individual, aunque también se podía practicar por grupos, para sumar entre ellos los puntos conseguidos, pudiendo participar un número variado de jugadores. El orden de juego es por sorteo, decidiendo también el número de varas (medida del palo largo) a las que había que llegar (200-300), teniendo en cuenta el tiempo disponible para ello.
Consiste en golpear con el palo largo un extremo del palillo, colocado éste en una puchaca u hoyo en el suelo o sobre una piedra plana, el golpe lo hace saltar y cuando está en el aire se le da otro golpe fuerte, para que el lance sea lo más largo posible, disponiendo para ello de hasta tres intentos, siempre que no hubiera una distancia mínima de tres varas.
El segundo participante, colocado en la dirección que supuestamente va a ir el palillo, intentará cogerlo antes de que caiga al suelo, si lo consigue gana el turno, si no, tiene que lanzarlo e intentar darle o matar al palo que el primero dejó perpendicular junto a la puchaca o piedra, ganando el turno si lo consigue. Si no consigue matar, el primero vuelve a lanzar desde donde quedó el palillo, disponiendo también de tres oportunidades, y según la distancia conseguida pide un número de varas, si están de acuerdo las suma, si no, tiene que medirlas y si se excedió las pierde, pasando el turno al siguiente.
Siempre existía el riesgo de recibir un palillazo, por lo que el juego solía ser entre iguales de tamaño. Claro que alguna vez la puntería no era muy precisa, provocando algún daño a personas o animales, lances del juego, también.

Un saludo para todos

Emiliano

domingo, 10 de marzo de 2013

Acertijos, adivinanzas, cusillinas...



Las adivinanzas y acertijos  son expresiones que también forman parte de la tradición oral, repetidas a lo largo del tiempo por los pastores, en los seranos, en los juegos de los abuelos, padres y niños. Son una parte más de la rica cultura popular.
En fin, aquí quedan unos pocos:

* llevanta la manta,
  prepara el buracu,  ----> Meter el pan en el horno con la pala.
  tiesa la tengu
  metértela quieru.

*LLarga llarga cum'una soga,   ---->El subiau o zarza.
 y tien dientes cum'una lloba.

*Arca redonda
 de buen parecer,            ---->El concho o nuez.
 que nun hay carpinteiru
 que la sepa facer.

*Onque tengu patas,
 nun me puedu mover,    ---->La mesa.
 llevu'l caldu a cuestas
 y nun lo puedu comer.

*Desde lo altu da voces,
 y onque sol tien un diente,  ---->La campana
 bien avisa a toda la xente.

*Redondín, redondón,     ---->El huevo.
 nun tien boca nin tapón.

*Redonda cum'una taza  ---->La cebolla
 y tien pelos na panza.

*El pozu fondu,
 la soga llarga;            ---->La boca y el brazo.
 espurrida nun chega,
 y encuyida si alcanza.

*Cunu  picu pica,
 cunu culu aprieta;    ---->La ahuja o aguja.
 y cunu que cuelga,
 tapa la grieta

*Redondu redondu,
 cumu una peseta,           ---->El anillo
 y a las mozas yes gusta
 que ye lo metan.

Un saludo para todos.
Emiliano

viernes, 11 de enero de 2013

Usos y costumbres



Las limitaciones hacen que los recursos florezcan para afrontar las dificultades, situaciones complejas, dolorosas y a veces de difícil comprensión.
En el afán de cuidar y proteger, se enmarcan las costumbres en el cuidado de los más pequeños. Al recién nacido, después de lavarlo y limpiarlo (según la época y la temperatura) se le ataba el cordón umbilical con un hilo de lana o lino, aplicándole en ocasiones una tela de grasa (sebo) de algún cordero lo más pequeño posible. Hay distintas versiones sobre estas costumbres, algo que supongo lógico según como fueran las cosas, pues en alguna ocasión delicada llegaban a frotar al bebé con lucerina o petróleo, con lo que la situación más bien empeoraba, confiando en que seya lo que Dios quiera.
Luego venía el enfachar, embruyar o enfajar para evitar posibles deformaciones o vicios en extremidades y columna, siendo también más fácil el poder transportarlos a los distintos sitios. Se le ponía una camiseta o blusa, luego un paño o sabanilla y si hacía más frío una mantita, sobre todo esto se enfachaba al niño con un ouriello o tira larga y estrecha de lana o lino tejido a mano; bien apretado, se empezaba por los pies hasta llegar a los hombros, con los brazos bien estirados durante más o menos una semana, luego se le dejaban libres enfajándolo hasta los sobacos o axilas durante medio o un año, según que fuera verano o invierno. Los pies también se le tapaban más o menos según el frío que hiciera.
Cada vez que se manchaba tenían que deshacer, cambiando los paños de lino que alguna vez pasaban por la lumbre, unas para que secaran y otras para purificarlos , volviendo a hacer de nuevo todo el proceso. Esto no evitaba que alguna vez aparecieran las dixovas o escoceduras, tratadas con polvos de talco; si bien hace más años, parece que alguien también pudo usar  productos más naturales como el caronxo o polvo de la madera.
Es una práctica que no se remonta a muchos años atrás (o si), pues a mi generación también ños enfachonon, siendo probablemente de los últimos.
Había ocasiones que surgían problemas de salud como la tericia o ictericia, en cuyo caso, como nos cuenta doña Concha Casado en su libro: "El nacer y el morir en tierras leonesas", una costumbre practicada alguna vez era llevar al niño a una corriente de agua, poniéndole una ramita de marrubio en la faja y pronunciando un ensalmo que dice así:

"A verte marrubio, vengo,
entre la luna y el sol,
que me quites la tericia
y me vuelvas la color".




En algún pueblo cercano, parece que esta planta también era empleada contra el mal de ojo, frotando a la persona afectada de abajo arriba sin pronunciar ensalmo alguno; incluso como protección de las cosechas, supongo que sin nada que frotar, en fin.

Un saludo (sin enfachar) para tod@s.

Emiliano


domingo, 30 de diciembre de 2012

Feliz 2013



Desde un Trabazos melancólico, con nuestros amigos que mantienen la llama vida y el recuerdo de los que se fueron, Feliz Nuevo Año 2013 a todos que que comparten este rincón virtual y el cariño por nuestro pueblo.

Que Santiago Apóstol, nuestro Patrón y Santo protector, nos ayude a todos.


viernes, 21 de diciembre de 2012

TONADA TRADICIONAL RABELISTA DE LEON






En una visita que hicimos del Ayuntamiento de Encinedo, al museo de Mansillas de las Mulas, titulado dia DE LA CABRERA, me gusto mucho lo bien organizado que estaba el museo, con todas las herramientas del campo, arados, carros ect: Y una sala toda llena de fotos, de Ramón Carnicer, de la cabrera, tambien hizo la presentación del libro Concha Casasdo: LA CABRERA TAL COMO ERA:,Yo lo compre esta muy bien, actuó un RABELISTA con canciones antiguas tradicionales de León, una de ellas es esta, ya pondré más si sale bien.

FELICES FIESTAS

Elias Valle Cañal

(NEVADA EN EL ALTO LA CUEVA



Navada en el alto la cueva en octubre.
(FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2013) A TODOS LOS DE TRABAZUDOS, Y TODOAS AQUELLOS QUE LEAN EL BLOG.

Elías Valle cañal

lunes, 17 de diciembre de 2012

RAMO CABREIRÉS DE TRABAZOS




                                                                         EL RAMO

SE SOLIA PONER EN EL CENTRO DE LA IGLESIA CON TODOS SUS ADORNOS FLORALES Y SE RECITABAN UNOS VERSOS RELATIVOS A LA OFRENDA QUE SE HACIA, TAMBIEN SE PONIA EN ALGUNA CASA EN LAS NAVIDADES.

martes, 4 de diciembre de 2012

Antonia


Antonia Cañal Carrera. Antonia, una persona maravillosa, unida como pocas a la historia de nuestro querido pueblín de Trabazos, se nos fue para siempre. Ella, con unos profundos sentimientos religiosos, seguramente disfrutará de la compañía de su madre (Amparo) a la que estaba tan unida y de cuya muerte nunca se recuperó.

He conocido a muy pocas personas tan desprendidas, honestas y espléndidas como Antonia. Era feliz compartiendo y de ello damos fe todos los que la conocimos y tratamos.

Para los amigos de Argentina, (y algún otro país hispano americano), que siguen este blog, decir que la madre de Antonia era Amparo Carrera, familia directa (sobrina) de los abuelos de Leonardo y Adrián (entre otros), cuya historia familiar reflejamos en este blog. Su padre, Benigno Cañal, maestro en Trabazos como maestra fue Antonia siguiendo la tradición paterna, se casó en primeras nupcias con Pilar Carrera, con familiares directos en Mar del Plata, Bahía Blanca y otros varios lugares y ciudades del bello y extenso país hermano.

Esta página web no podía quedar insensible ante la pérdida de una persona tan querida por todos. ¡Descansa en paz!.

martes, 6 de noviembre de 2012

La vieja máquina de coser

Allá por el año 1910 arriba a La Habana en un barco salido del puerto de Vigo. Un mozalbete con pantalón de pana y muchas ilusiones. Allí le esperaba un tío y padrino suyo que era el sacerdote titular de una iglesia ubicada en San José de las Lazas, muy cerca de la capital de Cuba.Este mozo era Joaquín Cañal Callejo, hijo de Vitoriano Cañal y de Mª Antonia Callejo, naturales de Trabazos (Encinedo).Tenia como hermanos a Ezequias y Benigno. Tuvo que vencer las reticencias de sus padres para que le fueran de avaladores para el prestamista de Ambasaguas,con el fin de adquirir el pasaje.Antes se preparó como aprendiz de sastre. Lo hizo en la casa de Gregorio Carrera Barrio y de Mª Dolores Penabad, era la escuela de la aguja y el dedal del pueblo.
En La Habana terminó su preparación de sastre. Con sus ahorros se estableció en la prv. de Camagüey en la localidad de Lombillo ( fué la primera población liberada por los guerrilleros que bajaron de Sierra Maestra). Montó una sastrería con empleados chinos y mulatos. Tenía a su cargo el cambio de agujas del ferrocarril para los conwoys de caña de azúcar hacia un ingenio ( fábrica de ron y de azúcar).
Pasado un lustro regresa a casarse, entonces tenía 30 años, con su novia Francisca Carrera y tienen a mi madre Herminia. Ya casado vuelve a Cuba con su familia.Tienen otra hija Inés. Pero Francisca no se adapta al clima tropical y deciden después de 10 años regresar. Vía Nueva York a España.
Ya en Trabazos su primera casa fué en la casa de la peña, hasta que se hicieron la de la fuente.
Se dedica a la costura ( le compró a Aquilino Carrera casado con Sara Cañal la máquina de coser) ellos se iban para Argentina.
Como el negocio era muy precario en Trabazos.Alquila un local en Puente de Domingo Florez para establecerse.Encarga una mesa de nogal para el corte de las telas y grandes cajones para los hilos y tijeras.
Sus sueños se truncaron al estallar la guerra civil española en el año 1936.
En la caballería recorría los pueblos de La Cabrera con sus aperos de sastre, para ganarse la vida.
Tuvieron dos hijas más Obdulia y Pura.
Terminada la guerra, en La Cabrera se refugiaron,escapados del frente, de las minas de wolfrán de Casayo ( había un campo de prisioneros republicanos) y de huidos de la represión franquista.
Un día al anochecer mientras los mozos y mozas estaban en el serano, entre ellos su hija mayor Herminia. Los del monte llegan a su casa y les sometieron a un interrogatorio para que les dijeran donde guardaban el dinero que habían traído de Cuba. No hizo mucha falta buscarlo.Con el fusil midieron el baúl por dentro y por fuera y al descubrir el doble fondo, encontraron pronto lo que venían buscando. Ya no se recuperó del robo.Murió a los 65 años.
 
Su nieto Amancio Carrera Cañal

jueves, 27 de septiembre de 2012

Refranes, dichos...



Como ya hemos dicho alguna vez, dependiendo de la voz que los pronuncie pueden sonar diferente, incluso ser efectivamente distintos; pero, en cualquier caso, todos merecen la pena (pienso). Aquí quedan unos cuantos más de esos dichos y refranes, expresiones viejas y viejos recuerdos:

-Detrás de una mata pequeña, hay un llobo grande.
-El miu home yía un llouco, unas veces por mueito y outras por pouco.
-Tien mayo la chave del año.
-En enero, de día al sol y de tarde al braseiro.
-Por San Clemente (14 de noviembre) qu’esté tapada la semiente.
-De qu’el burro muerto la cebada al rabo.
-Por San Blás hora y media más.
-Si Marzo se vai y el cuco nun vien, ou el cuco murriu ou el fin vien.
-Detrás de una cruz tamién s`esconde el diabro.
-Fa bien y nun mires a quien.
-Por San Antonio, fa un frío del demonio.
-Hasta el día de Ñavidá nun yía invierno de verdá.
-Come bien y ponte gordo, y cuando te chamen fa t'el xordo.
-La mano queda y el ojo avizor.
-El que tien boca s´equivoca y el que tien culo sopla...
-Viejo ya soy, tiempo ya tengo, y cuanto más vay más adeprendo.
-Por San Antonio xelada, y por San Lorenzo escaldada.
-Al urníu (rebuzno) más alto, el burro más grande.
-De los cuarenta p`arriba nun te mueyes la barriga.
-Que Dios te de un buen mozo, que al mixar faga un buen pozo.
-Quin yía buen fiyo tamién será buen home.
-El buey suelto bien se llambe.
-Según yía la manta así s'estira uno.
-Que cada conejo entre nu sou buraco.
-El ajo fino por San Martino, y el buen ajero en Enero ....
-Los ajos por Ñavidá, nin ñacius ni por sembrá.
-Por San Julián (7 de Enero), guarda vino y guarda pan.
-En Marzo, tanto durmo como fago.
-Ñubrina de Marzo, xelada de Mayo.
-Fugaza enzetada, fugaza acabada.
-El culo durmíu nun tien amo.
-De un pozo embarráu nun sacarás augua clara.

¿Rematamos? Quede aquí, pues, el siguiente: "Si nun te gusta la Cabrera, eillí tienes la carretera". Esa misma que, ante la pregunta del visitante: ¿adónde va esta carretera? le contesta el interpelado: "desde que va que estoy eiquí, nin vai nin vien" (ni va ni viene).




Gracias a todos por vuestra ayuda, más si cabe, a una persona muy trabazuda, gracias Rosalía por tus siempre acertados e interesantes comentarios cabreireses.



Un saludo para todos.

Emiliano


jueves, 13 de septiembre de 2012

La Cabrera, Cine Documental

Este Blog de Trabazos no puede dejar de mencionar el evento del II Encuentro de Cine Documental de este fin de semana, a celebrar en Encinedo y Quintanilla.


La Cabrera quiere ser referente en el cine documental y de naturaleza

Encinedo acoge este fin de semana la segunda edición de su encuentro audiovisual

Una de las actividades al aire libre que tuvieron lugar el año pasado. Una de las actividades al aire libre que tuvieron lugar el año pasado. el búho viajero
Ha sido la «excelente acogido» del Encuentro de Cine Documental, Etnográfico y de Naturaleza que el año pasado se celebró, por vez primera, en la localidad cabreiresa de Encinedo la que ha movido a la Asociación Española de Cine e Imagen Científicos y a la productora leonesa El Búho Viajero a poner en marcha una nueva edición que tendrá lugar entre los próximos 14 y 16 de septiembre y que está patrocinada por la Diputación Provincial de León y el Ayuntamiento de Encinedo.
Además de constatar el éxito de esa primera y pionera edición, los organizadores han destacado que el encuentro dedicará esta vez una atención muy especial al legado del escritor leonés Ramón Carnicer, cuyo centenario se conmemora este año, ya que los periodistas Alonso Carnicer —hijo del autor villafranquino— y Sara Grimal estrenarán el documental Donde las Hurdes se llaman Cabrera, 50 años después, siguiendo el trayecto que realizó el filólogo y escritor hace medio siglo. Otro de los ponentes que intervendrá en este segundo encuentro es Rubén Duro, biólogo y naturalista especializado en la realización de fotografía y vídeo de microscopía con un gran número de trabajos publicados, incluyendo diferentes colaboraciones con programas de La 2 de Televisión Española. «Una de las novedades de este encuentro es una interesante actividad denominada Prospección de lepidópteros nocturnos, que se realizará en la noche del viernes 14 de septiembre», ejemplifican desde El Búho Viajero, detallando que el Encuentro de Cine comenzará el día 14 con la ponencia y proyección de Gabarreros, de José Antonio Vallejo, director y guionista con más de 25 documentales a sus espaldas. La jornada continuará con la intervención titulada Mariposas, de David Manceñido y Félix Javier González, biólogos leoneses, y terminará con la proyección de Toco el cielo, toco la tierra, del biólogo y realizador Victor Casas. La mañana del sábado 15 comenzará con la proyección del documental La Cabrera, los trabajos y los días, de los fotógrafos y realizadores leoneses Miguel Sánchez y Puri Lozano y seguidamente se proyectará Bajo nuestros mares, de Jorge Chachero, cámara experto en submarinismo. La sesión de la mañana terminará con la ponencia y pase de La memoria de los pueblos del Bierzo a cargo de Marino García. En la tarde del sábado 15 de septiembre se llevará a cabo la proyección Viendo lo invisible del reputado biólogo y realizador Rubén Duro. El resto de este segundo día girará en torno a la figura de Ramón Carnicer. Y en la jornada del domingo 16 de septiembre existirá la posibilidad de acudir, en diferentes excursiones, al lago de La Baña, los canales romanos y el Museo de la Cabrera.



viernes, 13 de julio de 2012

Trabazos de Cabrera



ERA VERDAD; EXISTÍA.

Trabazos. El nombre de un lugar inevitablemente exótico para mi razonamiento de niño; el nombre de un lugar del otro lado del mar, me explicaban los adultos, de donde vinieron tus abuelos. Junto a éste, otras expresiones igualmente extrañas “ayuntamiento Encinedo”, “La Bañeza”, “Ponferrada”, “Provincia de León”... a propósito, “cachorritos de León”, nos decía mi padre, a mi hermano Fabián y a mí, y nosotros sólo atinábamos a imaginarnos al felino rey de la selva.
Y, junto a los topónimos, los apellidos. Carrera, naturalmente, pero también otros como Cañal o Penabad. Y nombres, y más preguntas. Nos extrañaba que mi madre, Pilar, no conociera a sus abuelos y a varios de sus tíos y primos, y sin embargo bien que los tenía presentes; Gregorio, María Dolores, Tomás, Cesárea, Jesús, Avelina, Pilar, Luzdivina, Piedad, Angustias, Salvador, Belarmina… Y, para agregar misterio, esos extraños sobres provenientes de Neuenrade, Alemania, dirigidos a mi abuelo Manuel. ¿Pero cómo, entonces España o Alemania?
Pasaron algunos años y muchos de los enigmas continuaban. Trabazos debía ser un lugar muy pequeño como para no estar en ningún atlas de los que estaban a nuestro alcance. De los nombres citados, sólo era ubicable León, como para darnos una idea relativamente aproximada de su ubicación; y, en una ocasión casual, se apareció ante mí, hojeando una enciclopedia, una fotografía de Ponferrada. Y también alguna confusión con el Trabazos zamorano. De modo que entonces esos nombres no eran fabulosos…
Pasaron los años y los mayores se fueron yendo. Mágicamente, tecnología mediante, Trabazos reapareció en nuestro universo. Primero, cuando hace algún tiempo el google earth nos permitió ubicarlo exactamente, allí, en una región leonesa llamada La Cabrera, relativamente cercana a la frontera con Portugal. Allí estaba, y también, muy cerca, el resto de los nombres que nuestra memoria no había olvidado.
Y de pronto, el blog de Trabazos. Para acompañar con fotografías, costumbres, relatos, anécdotas, que nos ha permitido reconstruir una parte importante de la primera vida europea de nuestros ancestros –que de alguna manera es reconstruir la de nosotros mismos-, y compartirla junto a nuestra madre. Y cómo no agradecer a Jerónimo, quien tuvo la brillante idea de crearlo, y a todos los que de una forma u otra lo han jerarquizado con sus aportes.
Y así, aquel mítico lugar se nos hizo tangible. Y comenzamos a conocerlo; sus primeras menciones en el siglo XII; su llamativa arquitectura tradicional, con sus casas de dos plantas -la de abajo para los animales y la de arriba para las personas-, y sus particulares balcones; sus dos sectores, el picu llugar y el fondo llugar, separados por la canal; su fiesta patronal, la de Santiago Apóstol, siendo el pueblo en el pasado una posta de un ramal del camino de Santiago; su antiguo molino comunal; los dichos o refranes en el dialecto cabreirés o asturleonés que inevitablemente rememora a nuestros abuelos (“come y ponte gordo –decía divertida la abuela Aurelia- cuando te llamen, hazte el sordo”); la gaita, tan nombrada, los apellidos característicos del pueblo; y la noticia de tantas otras familias argentinas con las que compartimos los mismos orígenes trabazudos.
Y el blog nos permitió además conocer de nuestra familia (lejana, pero familia al fin, como Trini o Salva); y también reencontrarnos entre los que no estábamos tan lejos. Y además, saber de su devenir histórico como parte de la emigración argentina, cubana, alemana y otras, que lentamente fueron mermando la cantidad de habitantes de la Cabrera, en una clara muestra de la complejidad de la aventura humana.
Nuevamente gracias por este espacio.
Cordiales saludos para todos.

Pablo Valaco, (hijo de Emilia del Pilar Carrera y nieto de Aurelia Carrera y Manuel Carrera)

 
En la fotografía, mi tío abuelo Emilio Carrera Penabad, su hermano Manuel (mi abuelo), y su esposa, mi abuela Aurelia Carrera de Carrera. En casa de mi tía Esther, en Mar del Plata, el día de mi tercer cumpleaños, en 1968. Otros de los hermanos están en la fotografía enviada por Marta Carrera en un post anterior.
Como ya conocen, a partir de los datos que aportaron Trini y mi primo Marcelo, Manuel llegó a Buenos Aires, procedente de Vigo. Según consta en la página web del CEMLA, Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos, lo hizo el 5 de diciembre de 1923 (27 años, soltero, agricultor) en el vapor Crefeld, junto a otros Carrera del pueblo cuyo parentesco, por lo menos yo, desconozco: Bernardino (40 años, casado, agricultor), Cerafín (41 años, casado, agricultor), María (40 años, casada, “agricultor”) y Sara (26 años, casada, “agricultor”).
Emilio parece que lo hizo, según la misma fuente, el 25 de octubre de 1928, por algún motivo desde Cádiz (29 años, soltero, labrador), en el Reina Victoria Eugenia. Y Aurelia, el 1º de noviembre de 1930, en el Lipari, y desde Vigo.



Correspondencia entre Trabazudos fechada el 26 de julio de 1963. Del sobrino Salvador en Alemania al tío Manuel en Argentina.