lunes, 30 de enero de 2012

Leyendas...

Entre las muchas y bellas leyendas habidas en nuestra tierra, está una que recoge nuestro amigo Manuel Garrido en su libro: "La brisa del jardín". Cuenta como el conde de Lemos y Señor de Cabrera, dejó su mejor caballo por sus valles y montes (de Cabrera), con la advertencia de que el primero que le diera malas noticias sobre él terminaría muerto. Todos acataron la decisión, permitiéndole incluso que destrozara los cultivos en sus largas galopadas. Pero un día apareció muerto el animal, creando gran desconcierto entre las gentes y la dificultad de decidir quién se lo diría al conde; finalmente se lo encargaron a un vecino determinado, no pudiendo éste negarse a ello por ser una decisión tomada en concejo. Se personó ante el conde, preguntándole éste por cosas varias del pueblo y al final por su caballo, a lo que el buen hombre contestó: "Su caballo está muy gordo y muy bizarro: le entran las moscas por la boca y le salen por debajo del rabo". Y el conde exclamó: "¡ Entonces, está muerto"!. A lo que el hombre se apresuró a contestar: "¡Pero yo no lo dije!". Así lo reconoció el conde, llegando a premiar la astucia de aquel cabreirés con una moneda de oro.

Otras leyendas están relacionadas con tesoros ocultos, enterrados; éstas circulaban entre la gente del pueblo dejando siempre cierta incertidumbre y un por si acaso, tal vez alimentado por la pura necesidad, algo que siempre ayudó a despertar la imaginación.

Algunos de los hombres más imaginativos y decididos del pueblo, incluso pusieron su empeño a base de pico y pala, dedicando algún que otro esfuerzo en su búsqueda. Como en aquella que dice así: “a la puerta de la mayada (majada) del Abraneu, hay enterrada una cruz de oro envuelta en una piel de toro”. En su búsqueda, era importante dónde incidía un rayo de sol a una hora determinada y en un día concreto (pudiera ser el solsticio de verano o el día de San Juan) pero luego faltaban los planos, que no se sabía bien donde se encontrarían; tal vez estuvieran en el archivo de Simancas, quizá los moros se los llevaran a Marruecos…¡quién sabe!. Todo esto daba lugar a anécdotas curiosas y también, cómo no, picarescas.

Un saludo para todos.

Emiliano


jueves, 19 de enero de 2012

Cabrera 2012....

A los que nos gusta ver,oír y hablar de Trabazos y por tanto de Cabrera, puede ser este un año prolífico en trabajos, publicaciones y documentales. Aprovechando que se celebra el centenario de don Ramón Carnicer, así como los 50 años de su viaje por Cabrera, de donde nació su libro "Donde las Hurdes se llaman Cabrera", parece que son varias las actividades que se realizarán a lo largo del año. Entre ellas está este trabajo o documental, que seguro también estará bien, aquí queda el enlace para ver un pequeño anticipo del mismo:

http://www.bierzotv.com/html/2011/12/2011122104_teaser-la-cabrera-de-ramon-carnicer.html

Un saludo para todos.

Emiliano

viernes, 30 de diciembre de 2011

Un año menos, una vida menos




Este blog no puede olvidar a Genaro. Genaro formó parte de nuestro pueblo de Trabazos de manera muy intensa y especial. Vivió buena parte de su joven vida en Trabazos e incluso, cuando se fue a trabajar fuera, regresaba frecuentemente.


Se nos fue casi sin avisar. Se marchó sin hacer ruido, sigilosamente. Pero nos dejó un vacío y una herida que tardarán mucho en cicatrizar.


Su generosidad. Su desinterés. Su disposición permanente para ayudar a todos y en todo. Él era así. Todo corazón.


No soy objetivo al hablar de Genaro Carrera. Era mi primo. El hijo de mi padrino y tío Ezequiel. Pero estoy seguro de que absolutamente todos los que le conocimos y quisimos le echaremos de menos mucho tiempo. Su recuerdo y su huella están y estarán presentes en Trabazos durante muchos años.



¡Te queremos, Genaro!. Descansa en paz.


Jerónimo Carrera

jueves, 22 de diciembre de 2011

Cantos de "arrollar"

Este Blog siempre ha sido una ventana abierta al pasado, al presente y, (lo pretendemos al menos), al futuro. Esta noticia de un joven leonés que pone en valor nuestra historia y nuestras tradiciones, nos recuerda a este humilde blog que tiene la pretensión de rescatar del olvido un pasado rico en tradiciones y en vivencias. Cantos de "arrollar" nos recuerda a Trabazos. Siempre dijimos "arrollar", en vez de acunar. Yo mismo podría cantar una nana o un "canto de arrollar" que me cantaba mi madre.

Felices Fiestas !














«Éste es el primer disco de nanas leonesas de la historia»
La savia nueva de los viejos gaiteros y tamboriteros leoneses se llama Francisco y es de Villarejo de Órbigo: hoy en Don Gutierre,(León), presenta su nuevo disco, dedicado íntegramente a los ‘cantos de arrollar’.
Muchos de los instrumentos que toca Fran los hace él mismo.
J.E.Ggancedo León 22/12/2011
El músico, artesano y folclorista Fran Allegre presenta hoy en el palacio de Don Gutierre, a las 20.00, un disco basado en los más guapos ‘cantos de arrollar’, como se llama en León a las nanas. Nel Briezu, grabado y autoeditado por él mismo, puede conseguirse en los conciertos que ofrece este artista o bien a través de su blog personal.
—¿Cómo surgió la idea de grabar un disco con nanas tradicionales leonesas?
—La idea original fue de Enric Miró, director de difusión del Museo Etnológico de Barcelona y todo un enamorado de la cultura leonesa. Está casado con una amiga mía y tiene una hija recién nacida, y por eso me lo propuso. Yo a las nanas las llamo ‘cantos de arrollar’, que es acunar en el leonés de mi pueblo. Todavía decimos «la cuna que te arrolló» cuando haces algo mal o das un susto, o de alguna manera sorprendes a alguien. El título es Nel Briezu, lo de ‘briezo’, ‘bierciu’, ‘bierzu’, según la comarca, es el nombre que en asturleonés recibe la cuna en castellano, y que normalmente se hacía a partir de un yugo.
—¿Es sólo una colección de canciones para niños?
—Para mí es más que un lugar de sueño de rapacines, por eso pongo el título en mayúsculas, porque tiene otros significados de lugar donde ‘acocharse’ tambén uno mismo, es un espacio no físico, un lugar de descanso, de infancia, donde está tu raíz, donde se sueña, donde se espera a crecer para después querer volver a meterse en él.
—¿De dónde están sacados los temas? ¿De qué pueblos, libros, textos, proceden?
—Pues la mayoría son de gente mayor que fui grabando por distintas comarcas; también hay varias del Cancionero Leonés, y tres cedidas por Xosé Antón Ambás, el músico, investigador, y presentador asturiano. Son nueve temas que contienen 16 cantares, todos en asturleonés —algunos recogidos tal cual, y otros adaptados—, menos uno en gallego de Ancares. Los hay de Tabuyo del Monte, de Riofrío, de Pereda, de La Ercina, de Bouzas.... lugares que abarcan la mayoría de la provincia, aunque también hay uno de Asturias, y otro de Zamora, que quise incluir por conexión cultural y lingüística. Doy las gracias a toda la gente que me enseñó y me enseña, y pido que a la gente que, ya que las instituciones piensan que está todo hecho, se anime a grabar a sus mayores, sólo hace falta interés, criterio y respeto.
—¿Qué tipo de instrumentos empleaste para elaborarlo?
—Los instumentos que suenan en el álbum y que están fabricados por mí son: arpa, rabeles tradicionales leoneses de diferentes estilos y afinaciones, zanfoña de diseño propio, zuzaina o chifla de pastor en dos afinaciones, chiflas de varias afinaciones, tamborín, pitos, pandereta, pandero cuadrado y gaitas del país en dos afinaciones. Pero también se escuchan violín, guitarra, mandolina, laúd, acordeón diatónico, cencerros... Todos tocados por mí y luego arreglados y ecualizados en casa.
—¿Por qué te atraen tanto este tipo de canciones?
—Me gustan porque ese canto de madre a hijo normalmente invita a la tranquilidad, aunque no sea así en otros temas del disco, ya que pretendí hacerlo variado y rico. ¡Habrá cantares que harán dormir a los niños y otros que no!
—¿Qué rasgos peculiares poseen estas canciones?
—Bueno, hay temas similares en todas las comarcas, como el ron-ron, la madre que avisa al amante, el padre que marcha a algún sitio... algunos son de temática religiosa, también hay romances, cantares que adaptan sones de el baile.... La verdad es que me cuesta elegir porque todas tienen algo que las diferencia, algún matiz en cuanto a música, afinación, ritmo, instrumentación...
—¿Es el primer disco de nanas leonesas? ¿Por qué crees que no ha habido otros?
—Exclusivo de nanas puede ser que sea el primero de la historia, si no hubo otros será porque las circunstancias no se dieron, o porque no vino antes un catalán a decir cómo aprovechar y dar valor a las cosas guapas que tenemos aquí. En realidad yo tomé su idea como una oportunidad de hacer, después de mi maqueta Nel caminu, que reeditaré, una música con un aire personal que toque nuestros pies y corazones, que haga sentir algo a todo habitante de este planeta. ¡Pero sobre todo quiero gracias a las mujeres por los temas de este disco!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Pequeñas historias...

Sabemos de las limitaciones que había en el pueblo, sobre todo si lo miramos con perspectiva, pues en su momento no limitaban tanto como nos pueda parecer ahora. Pero quizá por todo ello, el ingenio se despertaba para afrontar las dificultades surgidas en el día a día.

Hablando con mi madre sobre estos temas, me contaba cómo nos solían bañar las madres cuando éramos niños; calentando agua en un "caldeiro" o cubo grande, en invierno al fuego de la cocina "baxa" (en el suelo) y en verano a la solana, metiéndonos luego dentro; usando aquél jabón que ellas mismas hacían y que seguro dejaba la piel bien hidratada, pues entre otros ingredientes también llevaba sebo. Como esto no se podía hacer todos los días (la norma parece que era los domingos que se podía) la higiene sería la que podía ser; si bien parece que no andábamos "engodriaos" o muy sucios, alguna vez sí que estábamos algo "enllabardinaos" o embadurnados. Yo recuerdo el comentario de que "no andábamos sucios, aunque sí remendaos" . En alguna otra ocasión y tal vez viendo los resultados, alguna mano bondadosa osaba también bañarnos y asearnos alguna vez, a lo que respondíamos (seguro que entre unas buenas risas de los mayores) con quejas por quitarnos nuestro "natural moreno".

Por otro lado, también estaba la socorrida y seguro eficaz medicina natural, usando plantas como el ajo o "ayo" con sus múltiples propiedades bien conocidas: como depurativo, antiséptico, sedante, descongestionante, para la fatiga, anemia, entre otras. Cuando los niños tenían lombrices, también les aplicaban el ajo en el ano como método terapéutico, claro que con esas propiedades y sus componentes azufrados, cabe suponer que algún efecto beneficioso aportaría, aunque la efectividad también podría ser conseguida al ser ingeridos. Según cuenta la historia, como luego "tenían más sustancia", eran utilizados como condimento en la cocina.

Un saludo para todos.

Emiliano


viernes, 11 de noviembre de 2011

Refranes, dichos...


Unos pocos más, a ver si no son los últimos; la verdad que yo mismo me he sorprendido de la cantidad de refranes y dichos que entre todos hemos juntado en este rincón. A ver si nos animamos todos un poco más y dejamos "cousicas" por aquí. Como siempre, espero que los errores no sean muchos:
-Nun hay mayor desprecio que nun facer aprecio.
-Al fiyo malo, pouco pan y mueito palo.
-Fiyo criao, trabayo doblao.
-Ande yo caliente y ríyase la xente.
-Mueita pata y mueita oureya, señal de buena ouveya.
-Pa la cuesta quiero'l burro, que pa baxo yo solo subo.
-El home bruto nun tien buen fruto.
-P'al camino llargo el paso curtio.
-El que manda y fa, yía buen rapá.
-Caga el rey, caga el papa, y sin cagar naide pasa.
-Muyer barbuda nun se cambia por ninguna.
-Pouca cama, pouco plato y mueito zapato.
-Home de mueitos ouficios pobre seguro.
-Pa quien yía el burro, val bien l'albarda.
-El burro nu ñabal, nun come y parez mal.
-En agosto prender y en setiembre beber.
-Si quieres que la chumineya nun se te queime, limpia'l sarrio todos los meses.
-Onde nun hay mata nun hay pataca.
-El bien y el mal a la cara sal.
-El que nun tien que facer, fa garabuyos.
-Augua de bobos mueya a todos.
-Augua que nun vas a beber déjala correr.
-A palabras necias ouyíus xordos.
-Unos por outros y Dios por todos.
-De lo que pouco cuesta, chenar el cesto.
-Naide foi al molino que nun volviera enfariñao.
-Quien nun oi consejo nun chega a viejo.
-Quien nun tien cabeza nun precisa gorra.
-El que repara en pelos nun lo cata.
-Si nun veyes apalpa y donde esté dondio encalca.
-Cuanto más acariñas al gato, más enrisca el rabo.
-Montón del que se quita y nun se pon, pronto se descompón.
-Cada cousa a sou tiempo y los ñabos por Adviento.
-El que tropieza y nun cai, terreno qu'adelanta.
Para terminar, no me resisto a incluir una de esas expresiones, comentada por una alegre anciana, con su mente lúcida, su afán de comunicación y sobre todo su alegría. Dice así: "todas las muyeres tienen na barriga una rosa y un pouco más abaxo la cueva de la raposa".

Gracias por vuestra colaboración y un saludo para todos.

Emiliano

sábado, 29 de octubre de 2011

El Picu LLugar


Siempre hemos sabido que nuestro pueblo, Trabazos, ha tenido dos barrios bien diferenciados. El Picu LLugar y el Fondo LLugar. En el medio estaba y está La Canal, con el LLavadeiro, en donde las mujeres del pueblo se juntaban para lavar la ropa y para hablar de sus cosas.

A mi siempre me gustó mucho más el Picu LLugar, aunque nací y me crié en el Fondo LLugar. El Picu LLugar es un barrio en cuesta, con un gran atractivo y que hoy, por desgracia, es una verdadera ruina. En mi ultimo viaje de hace quince días pude ver y constatar que un par de casas se habían caído y otras se estaban desmoronando. Una verdadera lastima.


Dispongo de una fotografía que recoge aún ese rigueiro sin pavimentar. Tiene el atractivo de la calle como siempre fue. Y en ella se ven las casas en pie, casas que a día de hoy se han ido cayendo.


Me planteé borrar con el photoshop la figura de Adelaida, guapa moza, que aparece en la fotografía, pero no hubiera sido justo. Ella forma parte de la misma.


Hacía tiempo que no escribía en el Blog y me he encontrado a gusto haciéndolo. ¡ Gracias, Emiliano, por mantener el rescoldo vivo con tus siempre acertados posts y esas fotos tan sugerentes !.


Un abrazo. Jerónimo




domingo, 2 de octubre de 2011

Crónica de un viaje a Trabazos de Cabrera

Él lo ha llamado así: "Crónica de un viaje a Trabazos de Cabrera", es un relato sobre un ayer más real y menos imaginario; me lo ha enviado Manolo (Manuel Cuadrado) un amigo que, junto a su familia, nos visitó un buen día este verano.

Para mí es algo personal, un relato cargado de emoción y cariño, pero que seguro refleja los sentimientos y recuerdos de muchos de nosotros, niños de ayer; es por ello (con su permiso) que lo quiero compartir con vosotros en este humilde rincón, sitio que a él también le gusta. Helo aquí:

CRONICA DE UN VIAJE A TRABAZOS DE CABRERA

El día amanecía con un radiante cielo azul, aunque el rocío de la mañana delataba el final del verano.

Era una jornada idónea para visitar, por primera vez, un pueblecito de la desconocida Cabrera. Para quien esto escribe, nacido y criado en las faldas de El Teleno, aquella comarca que se escondía “detrás de la sierra”, siempre fue próxima y lejana a la vez, como una frontera atávica que nos separaba de gentes sufridas y tierras hostiles.

A media mañana llegamos a Trabazos. Nos esperaba, no sin cierta impaciencia, nuestro anfitrión y su familia.

Este lugar escondido entre nogales, robles, castaños, moreras y salgueras, tuvo que ser antaño un núcleo con muchos vecinos. Hoy las gentes faltan y muchas de sus casas no han resistido el paso del tiempo, otras tienen una arquitectura peculiar de difícil catalogación y las menos, manifiestan la naturaleza urbana de lo que en esencia tuvo que ser este pueblecito.

Mi agradecido amigo, iniciaba una larga exposición sobre lo que íbamos viendo en nuestro paseo. Yo, que le escuchaba atentamente, valoraba la vehemencia con la que respondía a mis preguntas e inquietudes. Sin duda, su niñez tuvo que ser muy feliz aquí.

Me figuraba a mi acompañante en su cama, cuando, poco antes de levantarse para ir a la escuela, oía la “campanina” de la iglesia que, según su son, llamaba a los vecinos a concejo, a funeral o a fiesta.

Supongo que muchas mañanas escuchaba el ruido de cascos; cuando por delante de su ventana y subiendo la calle “el regueiro” arriba, caminaban lentamente unas vacas nervudas, pequeñas, fuertes y curtidas en mil labores del campo, hasta que el sonido de sus esquilas y trancas se perdía en las últimas casas del “Pico del Lugar”.

Me imagino un niño en sus correrías y juegos por caleyas y regueros, praderas y laderas, huertos y carrunas; de estreno de ropas principales el Día del Patrón; de largos, blancos y gélidos inviernos con calcetines de lana y chanclos mojados; de días de escuela de “pizarrín” y enciclopedia Álvarez; de fiestas familiares y matanzas del cerdo con animosos comensales; de juegos a la pelota en unos lugares de geografía imposible…

Pienso en largas pláticas con el abuelo sobre “cosas de la vida”, ambos sentados en ese rincón abrigado de “La Carruna”, donde en invierno sale y se pone el sol. Imagino veladas y seranos con historias increíbles a la luz del candil o de una tenue bombilla en una cocina de “llume” y veranos de trajín incesante y de ir y venir de carros chillones, ya colmados de “yerba”, ya cargados de “pan” con destino a las eras, conquistadas por un mar de medas.

Ensimismado en nuestro paseo, por un momento observo que la emoción embarga a mi amigo. Sus ojos claros y levemente húmedos, denotan el amor, ternura y devoción que siente por su madre. Madres y esposas abnegadas, trabajadoras incansables con una prematura pérdida de juventud y vertiginosa madurez.

Al finalizar la jornada, cuando nos alejábamos del pueblo y ensimismado en mis pensamientos, pienso que la infancia y temprana juventud de mi amigo cabreirés y las de quien esto escribe, tienen sorprendentes parecidos.

Gracias familia Carrera Pérez. Gracias Emiliano.



martes, 20 de septiembre de 2011

Pequeñas historias...



Recuerdo la etapa de mi niñez (años 60) pródiga en historias y leyendas, donde los protagonistas muchas veces eran espíritus, ánimas y otros seres etéreos que vagaban en las largas noches por los solitarios caminos del pueblo. Había personas dotadas con una gran imaginación para desarrollar este tipo de relatos, claro que el corazón se encogía al oírlos y las piernas temblaban al pasar luego por alguno de los lugares descritos.

Todo esto daba lugar también a situaciones que aprovechaban algunos para que "el augua regara el sou prao" (por ejemplo), pues siempre había convecinos que se podían asustar y otros se aprovechaban de ello. Poco importaba que esas situaciones y sonidos los hubiera provocado algún ser mucho más cercano, como un animal suelto con una cadena arrastras. Situaciones como aquella en que un hombre aprovechando la oscuridad, se colocó una piel de perro sobre la cabeza, algo que realmente surtiría efecto y asustaría, pero que ante la amenaza del oponente se apresura a quitar.

Otras historias algo anteriores (años 40) en plena posguerra, tenían unos protagonistas mucho menos etéreos; como las que parece ser ocurrían con alguna frecuencia en las noches (o días) de tiempos que, aunque seguramente también gratos, seguro fueron bastante difíciles. Una de ellas cuenta como un día estando de fiesta, llegaron los "unos" (huidos, maquis) y exigieron comida, luego los "outros" (guardia civil) y por supuesto también. Después de algún pequeño y habitual incidente entre "unos" y "otros" , pero no suponiendo un problema insalvable, el tabernero y anfitrión se encontró con algo habitual, que nadie pagaba las viandas consumidas. No es de extrañar que al ser llamado por la autoridad competente para ser interrogado sobre lo sucedido , y después de darle las explicaciones pertinentes, adujera en su defensa y con mucha razón: "chegonon (llegaron) unos y comienon, chegonon los outros y tamién; pero a mí, ¿quién me paga la ouveya (oveja)?. Ante esto, supongo que después de alguna advertencia y con una inevitable sonrisa, lo despidió e invitó a seguir con su vida.

Un abrazo para todos.

Emiliano



miércoles, 17 de agosto de 2011

Coplillas...


Todo indica que había una gran afición a contar refranes, relatos, y también a cantar y contar coplillas y cánticos. A continuación quedan unos cuantos de ellos, parte de ese folklore popular, recogidos a lo largo del tiempo, y con tiempo. Espero que los errores no sean de mucho bulto.
Alguno era cantado al novio en la puerta de la iglesia:
"Ya te pusienon el xugo,
ya t`echonon la soga,
ya nun puedes escapar
onque te pique la mosca".
*****
Otros cantares pastoriles:
"Líbrenos Dios de rapaces
en caleyas apretadas,
onde un can las pasa estrechas
lladrando, rabo entre patas".
*****
Alguno hacía referencia al amor:
"Ende tienes el mi corazón,
si lo quieres matar, puedes;
pero como tú estás n'el,
si lo matas, tamién muerres".
*****
Otros podían hacer alusión a las relaciones familiares:
"Pa cuando me case
ya tengo dote,
diómela miu padre
conun garrote".
*****
Algún otro deja ver que la añoranza era grande y también doble:
"Buenos Aires, Buenos Aires,
buena tierra tien que ser;
marchan mozas de quince años
y nun s'acuerdan de volver".
*****
Gracias MADRE, por darme tanto.
Abrazos para todos.
Emiliano

domingo, 19 de junio de 2011

Usos y costumbres... "EL BRUXO".


Puede parecer que retrocediéramos en el tiempo hasta épocas lejanas, en que la protección contra el mal también era encomendada a espíritus y seres mitológicos, junto a ritos y conjuros mágicos. Pero es algo mucho más cercano, aunque el fin sea el mismo. Se trata de una tradición que seguro es ancestral, como tantas otras que se perderán en el olvido, donde está presente uno de los elementos más habituales en este tipo de ritos, que es el fuego. Gracias Lucy, gracias Inés por compartirla.

Se trata de "el bruxo", un "tuero" o tronco bastante grande que normalmente era de roble o encina, seguro centenario como la propia tradición, pues tenía que durar ardiendo toda la Navidad. Se ponía al fuego el día de Nochebuena durando hasta el día de Reyes, por lo que tendría que estar recién cortado para que ardiera poco a poco. La "cernada" o ceniza también tenía sus propiedades, por lo que era recogida para luego ser utilizada en la cocción del lino como elemento blanqueante, para que "aclariara" o blanqueara.

Parece que era importante la posición en que se colocaba el tronco sobre el fuego. Mientras la leña habitualmente era colocada sobre los "murillos" (artilugio de hierro para colocar la leña y airear el fuego, poner los "llumbreiros" o teas, mantener las "tarteiras" de caldo caliente, etc.) según la entrada en la cocina, "el bruxo" era colocado al contrario, es decir, mirando hacia la puerta de entrada (siempre que fuera posible). Esto era así porque de esa manera estaba mejor colocado para vigilar que sólo entraran los buenos espíritus y las cosas buenas, protegiendo la casa, los ganados y también a sus gentes de todo lo malo.

Aún teniendo en cuenta esto, alguna madre y abuela parece que se impacientaba, pues también resultaba un engorro en la cocina "baxa" (en el suelo) por falta de espacio, limitando a su vez el colgar el pote en la "bergancia" o cadena sobre el fuego.

Cabe pensar que esta costumbre o tradición, como otras, tendría una evolución y adaptación en cada lugar y a lo largo del tiempo. En cualquier caso, tengo que reconocer que a mí me parece algo muy bello, que responde perfectamente a una necesidad a la vez muy humana.

Buen verano-invierno para tod@s.

Un abrazo.

Emiliano



jueves, 26 de mayo de 2011

Dichos, refranes...



Desde el convencimiento de que no es más que un granito de arena, pero sí con la ilusión de aportar algo. Bien merece la pena, sabiendo que ayuda a una sonrisa.
En fin, aquí quedan unos cuantos más de esos variados dichos y refranes. Aunque los he repasado un poco, pudiera ocurrir que alguno esté repetido; si es así, pido y espero me disculpéis:
-La muerte, nin a rey nin a papa, nin al que nun tien capa.
-Nunca por mueito grano, foi mal año.
-Quien siembra en camino, cansa las vacas y pierde'l trigo.
-Quien nun se farta comiendo, nun se farta llambiendo.
-A los ricos nun yes pidas, a los pobres nun yes des, nin al tou pueblo fagas favores, que te xubritarán los tres.
-Buena vida la del pastor, si en invierno feciera sol, las fuentes manaran vino y las rebollas dieran tucino.
-Nun facela y nun temela.
-Al pobre desñudo, más ye valen dos farrapos qu'uno.
-De la panza sal la danza.
-Quien comíu la xixa, que roya'l güeso.
-Nun se puede a la par, chupar y soplar.
-Tan hunráu yía quien mata, como quien tira de la pata.
-Augua fría y pan caliente, nunca fecienon buen vientre.
-Xuntóuse con atupóuse y anduviénonse buscando.
-Val más deitase tarde y en buen llar, que temprano nun payar.
-El augua de agosto fa más grande'l magosto.
-Nin en verano sin roupa, nin en invierno sin gorra.
-De San Miguiel a San Miguiel, nunca quedóu nada por facer.
-Augua menuda, mueya más qu’enxuga .
-Augua de enero, cada gota val un dinero.
-Enero muyáu, bueno p’al prau y malo p’al ganáu.
-En octubre, nun estorba el llume.
-Chueva ou nun chueva, en agosto el güerto riega.
-En noviembre, quien tenga que sembrá que siembre.
-Junio claro y fresquico pa todos yía vendito.
-Lo que nun se vei en mayo nun lo trai el año.
-Abril que truena, cosecha buena.
-Augua por Santa Rita (22 de mayo) todo lo quita.
-Quien mejor pique los sembraos cuyerá más puñaus.
-Pa febrero, guarda lleña nu lliñeiru.
-Quien pasa'l mes de enero pasa'l año enteiro.
-Tantas xeladas habrá en mayo como ñubrinas en marzo.
-Marzo marciador, de noche chueve y de día fa sol.
-Nun puede decise qu’l invierno está pasáu, mientras qu’abril nun haya marcháu.
-Por mueito que quiera ser, en julio pouco ha de chover.
-Si marzo nun ha pasáu, nun fales mal del tou sembráu.
-Dios ños libre de homes brutos, en caleyas apretadas.
-Bien canta Marta desque farta.
-A cada caldeira, la sua tapadeira.

Un abrazo.

Emiliano

miércoles, 27 de abril de 2011

El "conceyo" o concejo.



Aun cuando yo no recuerdo una diferenciación entre Acuerdo y Concejo, oyendo siempre el término "Conceyo" para referirse tanto a las reuniones como para la realización de los propios trabajos acordados, y después de hablar con otras personas al respecto, todo indica que esa diferencia existía.

El Acuerdo podemos definirlo como la reunión del "Conceyo", es decir, de los vecinos convocados por el presidente de la junta vecinal y representados por el cabeza de familia o persona capaz para el trabajo, para deliberar y decidir sobre temas comunes, que una vez aprobados eran norma a respetar por todos. Las ordenanzas eran de obligado cumplimiento aunque no todas estuvieran escritas, pues muchas eran costumbres que se repetían año tras año (aprovechamiento de pastos, reparación de “mouyones”, el riego, la “veceira”, etc.). Se pasaba lista o "recuento" y sancionaba la no asistencia, a menos que estuviera justificada.

También comprendía acordar los trabajos propios de la comunidad para el mantenimiento de sus bienes (caminos, presas de riego, el molino, la iglesia, fincas etc.) que luego se hacían en el Concejo; así como para informar de avisos y requerimientos de otras Administraciones, haciéndolo habitualmente los domingos a la salida de misa.

El "conceyo" o concejo era el encargado de la realización de los trabajos acordados, representado por el presidente y dos vocales, con el conjunto de los vecinos. La no asistencia era sancionada con una cantidad de dinero (el jornal) u otras formas como la cántara o garrafón (16 litros) de vino, que se consumía en el propio concejo.

Era una Entidad organizada administrativa y jurídicamente, conservando por tanto cierta independencia frente a otros organismos. En los últimos años, sus funciones se han reducido al mínimo, pues hay necesidades pero poca población.

Siempre fue un referente dentro del pueblo, representando el compromiso y la solidaridad como valores identificativos de la comunidad, del trabajo en y por el común, pues era algo imprescindible para la propia pervivencia del pueblo y sus gentes. Un ejemplo eran las "bouzas", parcelas de monte que se limpiaban y trabajaban, repartiendo la cosecha entre varios vecinos, suponiendo una ayuda más para las maltrechas arcas. Esto llegaba incluso hasta el último viaje, la muerte, pues todos los vecinos tenían la obligación de enterrar a los difuntos, haciéndolo cuatro de ellos por turno “la velía”; a la familia se le ayudaba con la "limosna". También funcionaba en momentos de necesidad para ayudar a un vecino por enfermedad u otra desgracia.

Se puede tomar como un referente político, pues la democracia siempre estuvo presente en su funcionamiento. Si bien todas las opiniones eran tenidas en cuenta, recuerdo que había algunas personas especialmente dotadas para mediar y facilitar el acuerdo.

Como norma, había un sitio fijo para la reunión, que en Trabazos era el Cristo, al lado de la ermita. Aparte de estar en el centro del pueblo, el nombre le viene bien si tenemos en cuenta que algún "cristo" se formaba alguna vez, pues no todo era paz y armonía.

Como señal de aviso se tocaba la campana grande de la iglesia, siendo un toque específico ya mencionado en otra ocasión.

La evolución social y cultural nos ha llevado a un mayor individualismo, perdiéndose parte de esas costumbres tan importantes en su tiempo y arraigadas en el pueblo. En fin, yo creo que sigue quedando parte de lo que vimos y aprendimos.

Por sus acertados comentarios en este y otros temas, quiero dar las gracias a mi hermano Moisés, todos tenemos cosas que aportar.

Un saludo para todos.

Emiliano

sábado, 19 de marzo de 2011

A vosotros, padres...


Leyendo un libro de Jesús Álvarez Courel, editado por la Diputación de León, sobre la encuesta hecha allá por el año 1901 (ayer) por el Ateneo de Madrid, sobre las costumbres practicadas en la sociedad del momento en cuanto al nacimiento, matrimonio y muerte. Me resulta curiosa la respuesta dada desde el vecino Lucillo y Molina Ferrera (Maragatería) sobre la consideración de la mujer, nada menos que: "mientras las mujeres aran, siembran, siegan, cavan, etc. los hombres permanecen en la casa hilando y haciendo calceta". Casi nada, cabe pensar que no pusieron mucho empeño en verificar dicha información.
Desde luego, en nuestro Trabazos, todas estas labores del campo eran compartidas; siendo ellas las que hilaban y hacían calceta, mientras ellos arreglaban los aperos, hacían los "zruecos", los cestos, etc. pues había tareas para todos.
En fin, desde estas páginas, recordar y también rendir un merecido homenaje a ellos, nuestros padres, los muchas veces sufridos y también alegres, los queridos padres nuestros siempre presentes, figuras fundamentales y guías de nuestras vidas.
Por vosotros, que con vuestro esfuerzo domasteis la tierra sacando lo impensable de sus entrañas, dando forma a una vida pobre en recursos y rica en valores.
A vosotros, formadores de personas que crecieron entre valores como el esfuerzo y el agradecimiento.
Con vosotros, hacedores y mantenedores de nuestro Trabazos, agradecidos por el trabajo bien hecho, un legado plagado de valores y con la esperanza de que, de alguna manera, permanezcáis siempre con nosotros.
Gracias, me gusta haber vivido con y después de personas como vosotros.
Emiliano
Nota: felicidades a todos-as los José, Josefa, etc.

sábado, 26 de febrero de 2011

Costumbres

Entre las muchas y curiosas costumbres que había en Trabazos y demás pueblos de Cabrera, estaba la de "pagar el piso". Consistía en que el novio cuando era forastero, tenía que pagar un convite a los mozos del pueblo de la novia, hecho éste que no siempre lo libraba de acabar metido dentro de un pilón de agua. Esto era más habitual en unos pueblos que en otros, no recordándolo yo en Trabazos. No sé hasta qué punto sería usado como método disuasorio, aunque, a la hora de ofrecerse a una moza para "allumarye" o acompañarla a casa con una luz, pudiera ser un detalle a tener en cuenta.

Quién sabe si alguno-a de ellos-as aplicaba en estas situaciones aquella coplilla que dice así:

"En mi puerta chameste

y estornudeste,

eillí estaba you entoncias,

¿cumu nun entreste?.

Lo más frecuente eran los matrimonios entre mozos y mozas del mismo pueblo; pero en cualquier caso, si la relación de la pareja llegaba al altar, harían el evento y la fiesta en función de los posibles de las familias. Cuando esos posibles lo hacían posible, llevaban a cabo la "tornaboda", que consistía en repetir al día siguiente en la fiesta con sus bailes y convite.

Claro que para llegar ahí, como norma, tenían que pasar la prueba de los "ploclamos" o proclamas, pues algunas veces les era otorgada dispensa por parte del obispo; éstas eran leídas por el sacerdote en la iglesia durante tres domingos consecutivos. Consistían en algo así: "pretenden contraer matrimonio (leían los nombres de los novios); si alguno de los aquí presentes conociese algún impedimento, tiene la obligación de decirlo..." citando luego el número de amonestación. Siempre buscaban el elemento sorpresa en cuanto al día, aunque no siempre lo consiguieran. Una muestra de ello era, quizá, cuando le "echaban el rastro". Consistía en que los mozos hacían un rastro o senda de paja desde la puerta de la casa del novio hasta la de la casa de la novia, quedando al descubierto las intenciones inminentes de la boda.

Como la era virtual estaba un poco lejana, el contacto visual facilitaría las comunicaciones y declaraciones amorosas, siendo tal vez más directas y personales, donde el entorno tendría su importancia. A mi me llama la atención una, quizá por extrema, donde la comunicación era más que mínima y los gestos la señal definitiva. No sé si utilizada en Trabazos, consistía en algo así: "el mozo iba a casa de la moza con una banqueta, si al sentarse a su lado ella no se iba, era que daba su conformidad".

Curiosas costumbres, a ver si alguno-a recuerda y comparte cosillinas, anécdotas, costumbres, etc. Mirad en el baúl, seguro que hay muchas. Animaros.

La foto es del año 1963 (buen año). Gracias Jose, Josefina Cañal Carrera por facilitárnosla. Seguramente algún visitante del blog se reconoce en ella.

Un abrazo para todos.

Emiliano


domingo, 6 de febrero de 2011

Los del Monte


El domingo, 30 de enero de 2011, el programa "Crónicas TV2" de Televisión Española emitió el documental "Los del Monte". Se trata de un relato serio y profundo de la presencia de la guerrilla o el maquis en la província de León, con especial atención a la Cabrera.
Intervienen una serie de historiadores, periodistas, escritores y documentalistas, incluyendo a Pedro Juan Méndez, apodado "Jalisco", "maquis" compañero de Girón que comenta los hechos de la denominada "batalla de Corporales".
Este blog de nuestro pueblo de Trabazos quiere hacerse eco de este documental. La presencia de Girón y sus compañeros estuvo ligada a Trabazos en mayor o menor medida. Todavía quedan casas en pie, como las de la fotografía adjunta, en las que se escondieron los "Del Monte", y las utilizaron en ciertos momentos para descansar, comer y pasar desapercibidos.
No se pretende enjuiciar, valorar o detallar las acciones de los "Del Monte" en La Cabrera. Hay abundante bibliografía al respecto. Precisamente aparece en el documental el que seguramente es el mayor especialista en el mundo del "Maquis" y de la Guerrilla Antifranquista. Me refiero al escritor e historiador Secundino Serrano. Sus libros y artículos están presentes en librerías y bibliotecas.
Incluyo a continuación el enlace que permite ver este documental que, con una duración de 45 minutos, desarrolla la presencia y consecuencias de los "del Monte" en nuestra Cabrera y en la província de León. Se puede poner a pantalla completa.
Jerónimo Carrera

Enlace: http://www.rtve.es/alacarta/#1001785

jueves, 6 de enero de 2011

Pequeñas historias...


En la sociedad de hace unos años, los niños en Trabazos asumíamos responsabilidades desde edades bien tempranas, supongo que algo similar a todos los sitios, ayudando en las diversas tareas de la casa y el campo.
Una de ellas que recuerdo con una sonrisa, era el encargo de vigilar a alguna "pita" o gallina, cuando en alguno de sus paseos por el "Calangrión" (por ejemplo) y ante el apremio por poner su "güevo" o huevo, buscaba un nuevo "ñal" o nido fuera del "pulleiro" o gallinero. Cuando en casa se daban cuenta de ello, y después de comprobar con el dedo de manera táctil que tenía el huevo listo para salir, nos mandaban que la vigiláramos para saber donde ponía el preciado manjar. Para ayudar a que todo fuera un poco más rápido, le ponían un poco de pimentón picante en el culo, supongo que algo efectivo sería.
Los niños; algunos recordaremos aquella coplilla que dice así:
"Los ñiños de Trabazos
que Dios los bendiga.
Corren más cuest'abaxo
que cuest'arriba."
Hablando de dedos y sus diversas utilidades, seguramente muchos de nosotros recordamos el nombre aplicado a los dedos de las manos (los de los pies no eran dedos, sino dedas), creo recordar que era algo así: el pequiñín, el hermanín, el rey de todos, el furabollos y el mata pulgas y pioyos. Alguno es obvio que hace referencia al tamaño, otros a labores para las que se utilizaban, como el caso del índice o "furabollos", pues era el empleado para probar si la masa del pan estaba fermentada o bien despierta, siendo así cuando se "furaba" y no se pegaba al dedo.
También eran utilizados para marcar unidades de medida, pues la distancia con la mano extendida entre la punta del dedo pulgar y el meñique se llamaba "cuarta", y la que hay entre el pulgar y el índice "forco". Claro que depende del tamaño de la mano, así serían las cuartas y forcos.
Un saludo para todos.
Emiliano
Nota: Que todos tengamos un año 2011 que sea lo mejor posible.

martes, 21 de diciembre de 2010

En el recuerdo



En el recuerdo de muchos de nosotros están especiamente tres personas. A punto de finalizar este año 2010 queremos recordar desde este rincón virtual a dos mujeres y un hombre de Trabazos que se nos fueron. Tres personas con un vínculo claro con nuestro pueblo.

Primero fue José Carrera, cuando la primavera daba paso al verano.

Ya con el otoño avanzado nos dejó Remedios Carrera.

Y con los frios y nieves del final de este otoño fue María Cañal la que nos dijo adiós.

Que el Apostol Santiago, patrono de Trabazos, guíe sus pasos y los colme con sus bendiciones

Para los tres nuestro recuerdo y para sus familias nuestra sincera condolencia.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Pequeñas historias...


Corrieron "outros" y diferentes tiempos en muchos ámbitos de la vida en Trabazos, donde la lengua hablada era fundamental y por ende que tuviera una gran riqueza.

Como el ritmo de vida era mucho más relajado que ahora, siempre había un "ratín" para la tranquila y buena plática, "recachándose" al sol en una de sus "carrunas"; favoreciendo el que historias , leyendas y anécdotas circulasen entre las gentes pasando de unas generaciones a otras. Como aquella ocurrida en un encuentro entre una pareja de jóvenes, donde él hace algún comentario pícaro y jocoso, ante lo cual ella le contesta con otro del mismo tono, diciendo:

"Ayón, ouyiste mistoferrer:

Eiquí te lo tengo,

eiquí te lo trayo.

Y nun te lo doy

por darte regaño".

También estaban las labores del campo, donde se pasaban largas horas en compañía de otros. Recuerdo estar "rozando las cerraduras de los praos" con mi padre allá por los meses de Marzo y abril, con el tiempo haciendo sus típicas marciadas, ahora lluvia, ahora sol, donde la primavera empieza a empujar al invierno para que abandone y le deje paso. En estas, comienza un mirlo a deleitarnos con su cántico en un gran concierto, después de un tiempo escuchándolo me dice mi padre: "ya chega la primavera, que ya canta el chirlomirlo no alto de Padornela".

Son retazos que se recuerdan cuando surge el mínimo detalle, como al oír en un parque el ronco zureo de un "torcal" o paloma torcaz, recordando una versión aplicada a su insistente parloteo que dice así: "Fuste a la feira; fui, fui; y viste a la novia; vi, vi; y ¿qué ye feciste?; lo que tú nun viste".

O esta otra aplicada al acuerdo entre un "torcal" (paloma torcaz) y un "gayo" o arrendajo, para que éste con sus muchos conocimientos de construcción y destrucción de nidos, le hiciera uno bien hecho para que los demás pájaros no se burlasen de él, en nada parecido al suyo preparado con unos simples palos entrelazados. Mientras el "gayo" trabajaba afanosamente el "torcal" no se iba de su lado, aprobando su buena labor con su constante zureo : "Así, así, sí; así, así, sí". Cansándose finalmente el "gayo" de tanta insistencia, se marchó de allí diciéndole con su estridente y agudo grito: "Rayo, si tanto sabes, falo".

Un saludo para todos.

Emiliano


martes, 26 de octubre de 2010

Familia Moro - Villarpriego




Beatriz Alvarez, nieta de David Moro y Belarmina Villarpriego, a través del blog de Trabazos, descubrió el pueblo de su abuelo y quiso que los recuerdos de esta familia pudieran ser escritos y recordados.
Hace muchos años, no sabemos exactamente cuantos, David Moro Rodera, nacido en Trabazos, en la casa de la "Pedreira" en la que vivían Juan Moro y Adelina Rodera, emigró, como otros muchos, hacia Argentina. Allí conoció, aunque pudiera ser que se conocieran ya, a una guapa moza, llamada Belarmina Villarpriego Carrera, nacida en Castrohinojo, hija de Bernardo Villarpriego y Anselma Carrera. Allí se casaron y allí criaron a una familia de dos hijas: Susana, la madre de Beatriz, y Adelina.
Anotamos a continuación los datos familiares de esta familia para que quede constancia de la misma y pueda ser leida y recordada:
David Moro Rodera, hijo de Juan Moro, que en su día vino de Castrohinojo, y de Adelina Rodera, tuvieron su domicilio en lo que se conoce como la "Pedreira", en la casa que más tarde heredó Faustina, hija de Juan y Adelina.
Hijos de Juan Moro y Adelina Rodera:
DAVID MORO RODERA: emigrado a Argentina, casado con Belarmina Villarpriego Carrera, de Castrohinojo. Tuvieron dos hijas: Susana, madre de Beatriz y Adelina, soltera.
FAUSTINA MORO RODERA: vivió en Trabazos, en la casa de la "Pedreira" con su marido Benigno, hijo de Pedro y Sabina. Fueron padres de tres hijas.
ISMAEL MORO RODERA: vivió una buena parte de su vida en Trabazos, trabajando de herrero, emigrando más tarde a Andalucía donde falleció soltero.
GERARDO MORO RODERA: vivió toda su vida en Trabazos, muy cerca de su hermana Faustina, casado con Balbina, matrimonio del que nacieron cinco hijos (cuatro varones y una mujer), tres de los cuales emigraron a Argentina: Abelardo, Eloy y Felipe, habiendo quedado en Trabazos Francisco e Irene que se casó en Encinedo.
ANTOLIN MORO RODERA: vivió toda su vida en Trabazos, en una casa que se conserva aún. Casado con Amalia Carrera y padres de una numerosa familia de cinco hijos y tres hijas.
ANTONIO MORO RODERA: vivió toda su vida en Trabazos, en una casa que se identifica perfectamente a fecha de hoy. Casado con Celestina (hermana de Amalia) y padres de tres hijas y un hijo.
Se da la circunstancia, no sabemos si casual, que los hijos varones de Juan Moro y Adelina Rodera, en contra de lo que solía ser habitual, tuvieron oficios propios, a saber: Ismael era herrero, Antolín sastre, Gerardo carpintero y Antonio albañil.
Familia de Belarmina Villarpriego Carrera, nacidos en Castrohinojo, un pueblo muy cercano a Trabazos, en el domicilio creado por Bernardo Villarpriego y Anselma Carrera.
Hijos de Bernardo y Anselma:
BELARMINA VILLARPRIEGO CARRERA: nacida en Castrohinojo y emigrada a Argentina. Allí se casó y allí tuvo dos hijas: Susana, madre de Beatriz, y Adelina que permaneció soltera.
ELEUTERIA VILLARPRIEGO CARRERA: nacida en Castrohinojo y emigrada a Argetina. Casada en Tres Arroyos (Argentina) con Antonio Méndez y padres de una hija ya fallecida: Mary. Han quedado dos nietos, Viviana y Luciano.
CAROLINA VILLARPRIEGO CARRERA: nacida en Castrohinojo, soltera, se hizo monja clarisa, en el Convento de Santa Clara en Astorga, donde falleció.
FILOMENA VILLARPRIEGO CARRERA, nacida en Castrohinojo, casada en Madrid con Enrique Martínez.
PIEDAD VILLARPRIEGO CARRERA, nacida en Castrohinojo, casada con Antolín Domínguez de Castrohinojo y padres de Angel y Mercedes.
ISABEL VILLARPRIEGO CARRERA, nacida en Castrohinojo, casada con Rogelio Carrera de Castrohinojo. Padres de Dominga, Germiniano y Zulema. Isabel vive actualmente en Barcelona.
FORTUNATO VILLARPRIEGO CARRERA, nacido en Castrohinojo, soltero. No tenemos datos de su vida.
EULOGIO VILLARPRIEGO CARRERA: nacido en Castrohinojo, casado en Quintanilla de Losada con Evangelina Pajares. Padres de María del Carmen, Anunciación, Anselma y Bernardo. Eulogio, ya fallecido, era muy conocido y apreciado en los pueblos del ayuntamiento de Encinedo.
Hasta aquí los datos familiares de esta extensa familia. Datos, en buena parte, enviados por Beatriz Alvarez Moro, que desde Argentina ha querido rescatar los recuerdos de su familia materna. Recuerdos éstos que se mantuvieron en el tiempo con una correspondencia entre su madre Susana, (sus abuelos no sabían escribir), y Carolina, monja clarisa en Astorga. Al fallecimiento de esta última, esa comunicación se perdió aunque siempre se recordó.
Desde este blog, desde este pequeño espacio virtual, nos sentimos agradecidos y emocionados de poder hacer posible este reencuentro. ¡ Gracias, Beatriz !. Y traslada nuestro recuerdo cariñoso a tu madre.
Las fotografías que se adjuntan son: una vieja y bellísima fotografía de Belarmina y David, enviada por Beatriz. Se les ve a los dos guapos y buenos mozos. Así mismo adjuntamos dos fotografías más de la casa de la "Pedreira" en Trabazos, en la que vivió Juan Moro y Adelina Rodera. Es una zona de una gran carga de belleza, aunque en buena parte esté ya derruida. La casa que heredó Faustina está reconstruída por sus hijas y perfectamente habitable.
Otra curiosidad: se da la circunstancia de que Juan Moro vino de Castrohinojo a casar a Trabazos. Esta casualidad, unida al gracejo de algunos vecinos de este pueblo, entre ellos el recordado Santos, hizo que se creara un dicho que decía así:
" Dicen los de Trabazos que su santo, el Patrón Santiago, es el más poderoso, ya que tiró a los "moros" de España. Más poderoso es el San Juan de Castrohinojo, que sacó a los "moros" de Castro y los mandó para Trabazos".
Todo ello jugando con el apellido "Moro", que efectivamente no existía en Trabazos y que vino con Juan Moro, con los "moros" que ocuparon durante casi ocho siglos España.
Un afectuoso saludo.
Jerónimo Carrera Cañal

domingo, 26 de septiembre de 2010

La veceira



Una muestra más de la importancia en cuanto a la organización del común en el pueblo fue la “veceira”. Se trataba de pastorear en el monte las vacas de todo el pueblo, encargándose para ello 4-3-2 vecinos (pastores), según de que años hablemos (unos 200 animales en los años 40, y unos 50 en los años 80). Como tantas otras cosas se hacía por turno “la velía”, un día por cada vaca que hubiera en la casa.

Comenzaba a funcionar en marzo, durando hasta noviembre. Primero se pastaba el monte en general, guardando los “coutos” o praderas para el verano, pues eran zonas más húmedas y tenían más pasto.

Desde el 29 de junio hasta el 8 de septiembre se dejaban por la noche en el monte, durmiendo los pastores con ellas (unas en la mayada y los otros en la choza), pues había que protegerlas de los lobos. Recuerdo aquellas camas hechas con las ramas de las “uces” o brezo y las "queirogas", no eran precisamente de látex. Se alternaba 15 días en cada valle: la “Llama” con su valle de “Carrizales” y los “Conforcos” por un lado; y la “Llama de la Vayada” con la “Llama el Corral” y los “Vasillinos” por otro, dejando tiempo para que los pastos se recuperasen.

Durante estos meses también estaba la “veceira de leche”, que consistía en que una persona (por velía) llevaba al monte por la mañana las vacas paridas o que se ordeñaban o “muñian”, buscándolas también al anochecer. Los animales que se necesitaban para trabajar y no eran de leche, se le encargaba a su vez para que los recogiera.

Por último, se comenzaban a pastar los “coutos” de la “faceira” (Trillocastro, Sacediellos, La Busteiriega, LLamacayíu, etc.) y las tierras de “rastroyo” o rastrojo, mientras se hacían los trabajos propios de la época, como la “sementeira”.

La señal de salida era un toque de campanina en la ermita, a primera hora de la mañana, llevándolas hasta el “Pozo los Caleyos” donde se hacían cargo los pastores, siendo éste el mismo punto para recogerlas por la noche.

Hace más años pasaban por el camino de “Torcida Mala”, que como bien indica su nombre, es torcido y malo. Como es un paso estrecho donde se mataron varios animales, decidieron hacer la “parede” o pared allá por los años 40-50, sirviendo de referencia para pasar cada año por uno de sus lados, según que “faceira” estuviera sembrada de centeno. El proyecto parece que llegaba hasta el “Areneiro” donde se terminaban las tierras de labor, supongo que teniendo en cuenta el esfuerzo a realizar decidieron parar antes.

Yo no lo conocí, pero por esos años y mucho antes también llevaban una parte de los animales más jóvenes (xatas, ñuviellas) durante el verano para la sierra de Campo Romo, allá por Silván y La Cueva. Subían por el camino de la Fraga, siendo el punto de encuentro y partida el "turriyón". Supongo que algún impuesto pagarían a los dueños de esos pagos, en los que algo tenía que ver el Marquesado de Villafranca.

No estaría mal disponer de alguna foto, si alguien la tiene que la comparta ¿verdad? Las de arriba, una es la “Llama la Vayada”, uno de esos parajes donde se dormía con la "veceira", y la otra la "faceira" con alguno de los "coutos" y la "parede".

Espero no errar en las fechas y cifras, si bien la nebulosa del tiempo es imparable.

Saludos para todos.

Emiliano


lunes, 9 de agosto de 2010

Trabazos









Cuando se busca Trabazos, sobre todo en internet, lo más seguro es que le lleven a uno a ese otro Trabazos, de la província de Zamora, situado en la carretera N-122, (Zaragoza-Oporto), próximo a Portugal. Es un pueblo cuya fama ha trascendido fronteras y países, sobre todo por mor de ese gran y conocidísimo sanador, (curandero): RAFAEL. Este hecho derivó hacia nuestro Trabazos, (el de la Cabrera), a numerosas personas buscando al Rafael, que en vida de nuestro Rafael Moro Carrera, llegaban a su casa preguntando por el afamado bebedizo, curador de males y remedio último de efermedades desahuciadas.

Trabazos, nuestro Trabazos, (para aquellos que lo busquen), deberán hacerlo añadiendo León, o, ahora que tenemos el Blog, poniendo Trabazos de Cabrera.

Es nuestro Trabazos un pueblo muy antiguo, ubicado en un principio en lo que conocemos como el "Testeiro de la Caliyona", al lado de "Trillo-Castro" y muy próximo al "Turriyón". Nuestros padres y abuelos recuerdan perfectamente la aparición en las tierras de labor de restos de cerámicas rotas y otros enseres.

Debió ser una población de un cierto interés. Conocemos muy pocos pueblos de la zona asentados y defendidos por un "Torreón Defensivo". El "Turriyón", "Torreón" en lengua castellana, aún hoy es un montículo de piedras y desechos, en el que se advierte claramente una antigua construcción, con un foso al rededor del mismo. Si no habéis visitado el lugar lo debéis hacer. Desde él se distingue perfectamente toda la zona en la que se situó el pueblo, con una zona de "aguas y maderas": "Trillo-Castro", cuya denominación de "Castro" nos lleva directamente a un Castro o construcción, que bien pudo ser pre-rromana (antes de la dominación romana de la vieja Iberia.

Así mismo, aunque algunos eruditos como Manolo Garrido, buen conocedor de la zona y de los toponimios y lenguas clásicas, tengan sus dudas, hay quien piensa, (como es mi caso), que el topónimo Trabazos proviene de la raiz latina: "Trabs - trabis", viniendo a significar "LUGAR DE MADERAS O CONSTRUCCIONES DE MADERA", pero también lugar abundante en aguas. Si observamos con atención el entorno, en Trillo-Castro hay abundancia de zonas boscosas, como los espesos humerales (houmeiros), y así mismo existen abundantes manantiales y zonas charquizas.

En todo caso, se trata de una ubicación muy bien pensada, como zona defendida y con abundancia de aguas, imprescindibles para el desarrollo de aquellas gentes.

Más tarde el pueblo se bajó, (podría ser durante el siglo XVI) a la actual ubicación, más protegida de los frios y cercana a los valles de praderas y tierras de labor.

Las fotos que se adjuntan nos dan una idea del entorno del "Turriyón" y de las hermosas vistas que se visualizan desde este punto, en la primavera tardía del mes de junio.

Podemos estar orgullosos de este hermoso pueblo, con un pasado lleno de vida y de historias que tenemos la obligación de encontrar y exponer en este sitio web.

Un fuerte abrazo para todos.

Jerónimo Carrera Cañal