jueves, 31 de diciembre de 2015

Un año más...


Desde este pequeño rinconcico, desearos a todos que el año que ya está ahí mismo llegue con las cosas que deseamos.
Ojalá sean lo más alegres posibles. Para empezar, yo apunto esta pulla que algunos en la cercana Forna decían, una broma para diversión de todos, sobre todo cuando estaba el cura delante para poder seguir la dicha broma:

-El cura de Forna vai al infierno de cabeza, se nun baxa Jesucristo y ye cose la bragueta.

¡ FELIZ AÑO!

Un abrazo para todos.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Los tiempos y las gentes...



Ante la dificultad surgida por alguna enfermedad o circunstancia, se ofrecía un ramo a un Santo del pueblo que tuviera más devoción, o al mismo Santísimo, para pedir su curación o protección y amparo. Lo llevaban cuatro buenas mozas, recorriendo la iglesia desde la puerta al altar, y repitiendo la pareja de atrás los versos que decía la de delante.
Siempre había alguien más artilicoso o habilidoso para crear composiciones variadas, como estas coplas, estrofas o sencillos versos que alguien ofrece por mi padre, ante una enfermedad que lo mantenía en la cama cuando era todavía muy joven. Es cantado dentro de un ramo el día de Navidad por cuatro buenas mozas, como era costumbre. Creo que una parte ya está en otra entrada (post) pero bueno, val más dous que ningún.
Dice así:

Este ramo que cantamos
lo ofreció una devota,
por un joven que sufría
una enfermedad misteriosa.

Tuido estaba en la cama,
dando gritos de dolor
sin hallar ningún alivio,
solamente en el Señor.

Hoy, día del Nacimiento
aquí presente se halla,
Dándole gracias a Dios
y a la Virgen Soberana.




Personas con una capacidad innata para crear sencillas estrofas adaptadas a las diferentes costumbres, como un ramo en honor a la Virgen  que María Rosa compuso, con versos como este:

Dame tu ayuda, Señora,
tu gracia sea mi canto
y mis estrofas sean flores
para lucir en tu manto.

Otros varios, que van surgiendo en el camino de la vida:

*Arriba pandeiro roto,
Abaxo manta muyada.
Se nun foran las muyeres,
lus homes nun valían nada.

             
*Ojos de la mi señora,
¿y vos, que habedes?
¿porqué vos abaxades
cuando me vedes?

Un saludo para todos.

Emiliano

martes, 17 de noviembre de 2015

Acertijos, adivinanzas...


Cuantos ratos pasamos contando historias y jugando a los más diversos tipos de juegos. Los acertijos o adivinanzas eran (y son) muy propicios para pasar un ratico estupendo donde participaban pequeños y grandes. En fin, aquí quedan unos poquitines, ahora que se acerca el invierno y es una época estupenda para practicar un pequeño serano, imaginemos que la solución no está: 



*Branca como la ñeve,
 anda y nun tien pias,   ---->La carta.
 fala y nun tien llengua,
 a ver si sabes quién yía.

*Gordo lo tengo,
 más lo quisiera,      ---->La caballería
 qu'entre las patas
 nun me cuyera.

*Duro se mete,
 blando se saca,     ---->El tocino
 y por algún llao,
 churriando grasa.


*¿Que cousa yía,
 que cuanto más grande --->La oscuridá-
 menos se vía?.                           oscuridad.

*Pelín por fuera,
  pelín por dentro,  ---->El calcetín.
 alza la pata
 y métela dentro.

Un saludo para todos.

Emiliano

viernes, 2 de octubre de 2015

Dichos y refranes...


Unos cuantos más de esos dichos y refranes. Gracias a todos por formar parte de esa fuente inagotable de datos, historias e historia. 
Pudiera ser que alguno estuviera repetido, así como algunos de los rincones de nuestro Trabazos también parecen repetidos. En fin, espero que si ocurre no sean muchos.


-Por San Severo (6 de Noviembre) los primeiros xelos.
-El sol na puerta y el augua na güerta.
-En setiembre las pitas vende y en Ñavidá vuélvelas a comprá.
-Home viejo que casa con muyer ñiña, él poda la zepa y outro la vendimia.
-En Diciembre pouco vino y mueit'augua caliente.
-Nu invierno y nu verano cu na chambria na mano.
-Ñeve en Enero, chena la cuba, l'arca y el lliñeiro.
-Año de mueita ñubrina, año de mueita fariña.
-Cunu reco fiau buen invierno y mal verano.
-Cuanto más prima más se y'arrima.
-Ama del cura puta sigura.
-La muyer fulgaciana todo lo deja pa mañana.
-A mueita fame nun hay pan duro.
-La lleña al cazador y la caza al lleñador.
-Val más un tonto callau q'un listo pasau.
-Cuando chega el San Martino ya s'empiezan las cubas del vino.
-Por San Antonio fa un friu del demonio.
-El home propón y la muyer  dispón.
-El home propón, Dios dispón y la muyer descompón.
-Banduyo cheno, corazón contento.
-El augua pa los molinos y p'al estómago el vino.
-Yía de bien ñacius ser agradecius.
-Nu me mires cun cara de vaca que nun soy mañizo de yierba.
-Sastre sin dedal, cose pouco y todo mal.
-Lo que nun llevan los ladrones apared pu los rincones.
-Si sos pobre nun cases con muyer rica, que metes al diabro en casa y quier mandá toda la vida.
-Entre San Juan y San Pedro esquila el pelo.
-Lo que yía bueno p'al bazo yía malo p'al regazo.
-Xente ñueva y lleña verde, todo yía fumo.
-El que cun rapaces se deita, mixau se llevanta.

Un saludo para todos.

Emiliano

martes, 11 de agosto de 2015

Los trabajos y Trabazos...


Una imagen vale más que mil palabras, esos dichos que alguna vez hemos comentado y que reflejan casi siempre la realidad.

Estaba pasando unos días en el pueblín la semana pasada y coincidió que hubo conceyos para limpiar alguno de los caminos que poco a poco se van cubriendo de maleza, haciendo muy difícil el tránsito por ellos, permitiendo de esta forma el poder pasear, aunque cueste un poco subir la Fraga, y disfrutar de unas vistas estupendas de Trabazos y su faceira.


Aprovechando que hay un mayor número de personas que de costumbre, nos repartimos por distintos lugares. Unos fuimos para la Fraga, otros para los Caleyos, unos más para el Valle y así poder ir mejor a buscar agua a los Calanizos, otros hacia el cementerio y más rincones. Cada uno aportando lo que podía, ni más ni menos, en un ambiente tranquilo y de cercanía, donde también había tiempo para un ratín de buena plática y entendimiento. Era la pura esencia del trabajo en común, el Conceyo, algo tan inmemorial e importante en Trabazos, que junto al Acuerdo, conformaban la base del buen funcionamiento vecinal y la solidaridad de sus gentes. Tal vez tengamos que practicarlo más, pues seguramente eso nos una de alguna manera, permitiendo que haya una mayor y mejor comunicación y consideración entre todos, algo que es imprescindible mantener.


Tengo que reconocer que trabajamos duro, pero bien merece la pena, pues al final teníamos la satisfacción del trabajo bien hecho. Enhorabuena a todos, pues una vez más queda demostrado que no se necesita otra cosa que buena voluntad, sentido común y un poco de esfuerzo para que las cosas funcionen y el pueblín se mantenga un poco más. Bien podemos decir que al final siempre nos quedarán las gentes y su buen hacer.

Un saludo para todos.

Emiliano

viernes, 17 de julio de 2015

Peña Billosa, Trabazos



Las leyendas siempre estuvieron y formaron parte de la cultura popular, transmitidas de unas generaciones a las siguientes. Entre ellas están las relacionadas con los moros, aquellos temibles homes grandones, barbudos y conunas valientes gedeyas (pelo largo), pertenecientes a un pasado muy lejano, los cuales siempre estuvieron presentes en una parte de esas historias y leyendas en el pueblo, lo que a su vez se relacionaba con tesoros ocultos y un cierto temor.
Alguna vez hemos hablado de Peña Billosa o Piñeo los Moros,  buen lugar  para un torreón de vigilancia donde todavía se observan posibles restos de ello, mirador estratégico  con sus rocas y encinas o sardones, rodeado de pronunciadas pendientes y valles, realmente es un paraje que bien merece la pena. También allí había grandes tesoros enterrados, dejados precisamente por esos moros en su apresurada huida, con sus pasadizos y túneles por donde se tiraban piedras y se oía el ruido de éstas  dando tumbos durante un largo rato. Pudiera ser que el empeño y la tenacidad de alguno a la hora de buscar esos tesoros, tuviera algo que ver con alguna de esas grietas y piedras removidas, de cualquier forma también eso sería comprensible, creo yo.      
En todo caso, en el correr de los años de don Pedro Alvarez Osorio, Conde de Lemos y Señor de Cabrera y Ribera (1457-1483), así como el marquesado de Villafranca, se relaciona con un torreón de vigilancia en el lugar, precisamente por estratégico, pues por uno de los valles que corren a sus pies, transcurría un camino que comunicaba la zona más baja de Cabrera y por lo tanto el Bierzo con la zona más alta y Sanabria.
Precisamente en uno de esos valles llamado el Fontanal, parece que había algún árbol frutal como avellanos, cerezos y también castaños, por su situación abrigada de los fríos vientos. Los inconvenientes para su recolección eran importantes por lejanía y la dificultosa orografía, pero aun así bien merecía la pena recogerlos, teniendo que usar caballerías para poder transportar los sacos con castañas.

Un saludo para todos.

Emiliano                         


jueves, 9 de julio de 2015

Romance "El Quintado"



Ojeando un librito de José Luis Puerto sobre el Romancero en la provincia de León, me sorprendió un romance tradicional que en el año 1991 le recitó María Losada Arias, una abuelita con sus 88 años, en Corporales. Aunque no sea de Trabazos, por su cercanía, me parece interesante anotarlo en estas páginas y que todos lo podamos disfrutar.
Cuantas historias, canciones y otras cosas se habrán perdido, de las que contaban, recitaban y cantaban en las distintas situaciones a lo largo del año, y de los años.

Se llama “El Quintado” y dice así:

“Mes de mayo, mes de mayo,   
mes de la alta primavera,
cuando quintan los soldados   
y los llevan a la guerra.
En el medio de los quintados, 
había uno con gran pena.
¿Qué tienes tú, soldadito,  
qué tienes tú con tanta pena,
es por padre o es por madre  
o es por ansia de una tierra?
Ni es por padre ni es por madre  
ni es por ansia de una tierra,
es por una doncellita    
que es muy niña, encinta queda.
Tres años te doy de vida 
para que vayas a verla
y, al cabo de los tres años,  
soldadito, a mi bandera.
En tres años, no llego,   
no llego a d’ir a verla.
Otros tres te doy encima   
para que vayas a verla
y, al cabo de los tres años,   
soldadito, a mi bandera…”

Un "caluroso" saludo para todos.


 Emiliano      

miércoles, 13 de mayo de 2015

Usos y costumbres...


Una más de las plantas utilizadas para un uso terapéutico en nuestro Trabazos era el maíz, o más bien las barbas de su mazaroca o mazorca. Éstas eran cocidas, utilizando el brebaje resultante para tomarlo como terapia contra el mal de orín o problemas e infecciones relacionados con la orina, pues parece que entre otras propiedades puede ser un gran diurético, ayudando en las distintas dolencias relacionadas con los líquidos corporales. No sólo eran utilizadas para las personas, pues los animales también sufrían de estos males, siendo muchas veces similares a los humanos y requiriendo por tanto soluciones parecidas o iguales.
Otra planta que al parecer se utilizaba para esos mismos menesteres era el perejil, usándolo para ese mal de orín de las ovejas y cabras, pues entre sus propiedades también está el ser diurético. Supongo que resultaría dificultoso que lo bebieran, por lo que seguramente usaran algún truco que desconozco, aparte de la fuerza bruta, claro.
Hablando de líquidos corporales, la propia orina o mexos (supongo que cuando no había ningún mal) era una sustancia a la que se recurría para menesteres terapéuticos. Se le atribuían propiedades como regenerador cutáneo, antiséptico y antiinflamatorio, usándola como desinfectante en las fridas o heridas, incluso mixando u orinando directamente sobre ellas, lo que seguro haría espatixar o patalear al herido y sería algo incómodo para el mixón. También en las quemaduras por el sol, aplicándola sobre la piel. O cuando salían sabañones del frio que se pasaba, aplicándola y luego tapando con una prenda a poder ser de lana. Cabe suponer que componentes como la urea y sales minerales, algo aportarían en los cuidados a practicar para estos casos.

Un saludo.


Emiliano

jueves, 2 de abril de 2015

Lucinda Cañal Palla


Lucinda Cañal Palla. Mi queridísima tía Lucinda. Nació un 21 de marzo de 1.927, como la primavera. Hace unos días cumplió 88 años.
Es la pequeña de tres hermanas, (María y Lidia - mi añorada madre - ya fallecidas ambas). El matrimonio de mis abuelos: Ecequías Cañal y Josefa Palla (que vino de Forna), formaron una numerosa familia: a parte de las tres chicas, tuvieron también cuatro chicos: Daniel, Guillermo, Alberto y Moisés, (los dos últimos aún vivos). A estos siete hijos habría que añadir un octavo: Isaac Cañal, medio hermano, nacido del primer matrimonio de mi abuelo, querido por toda la familia.

Lucinda, guapa moza, tuvo una vida con alegrías y tristezas. La "carruna" (o calleja) que separaba la casa de sus padres (la llamada casa de "La Peña", casa en la que yo nací también), con la del maestro, Benigno Cañal, que era hermano de su padre y como tal su tío, era una frontera dolorosa. Mis abuelos, seguramente buscando lo mejor para su hija, la entregaron al tío Benigno (el maestro) y a su esposa Pilar, que había regresado de Argentina para cuidar a su padre enfermo, (Gregorio el "ciego") y que se casó con el maestro. Mi tía Lucinda no fue feliz, es más, creo que podríamos decir que fue infeliz. Ella lo que añoraba era la casa de sus padres, a escasos metros, y el cariño de sus padres y hermanos. Donde sí fue feliz es cuando acudía a la escuela de Trabazos en la que estaba de maestra un chica joven de la Bañeza. Mi tía aprendía con facilidad y estaba muy unida a la maestra. Luego la propiedad de la escuela pasó al tío Benigno y la cosa ya no fue igual. Él no tenía el carisma y habilidad que tenía la siempre recordada maestra, (¿tal vez se llamaba Irundina?).
Y donde también era feliz mi tía Lucinda era cuando subía por la "Caleya" con los "feixes" de "outoño de los prados de "Arbiyales" y el "Conciyal". Eran prados minúsculos, solamente destinados a producir el "outoño" o forraje para las vacas,  y que había que subir al "llombo" por la empinadísima "Caleya", con una pendiente terrible.
O cuando iba a regar los prados del "Palumbar" y el "Bumbrillal". Al subir por los "Retornos", se sentaba en una peña y disfrutaba viendo como el agua "gariaba-gariaba en el fondo del Bumbrillal". Y también, cuando desde la solana que daba a la "Caleya" miraba como el viento huracanado movía las rebollas de "Llamas de Mazor".
Lucinda siempre estuvo muy unida a su pueblo de Trabazos, ("Trabazicos, Trabazicos, cómo te voy a olvidar"). Incluso en Bahía Blanca, en la República Argentina, en donde vive hoy y vivió desde que llegó,  soñaba, y sigue soñando aún hoy con regresar, agarrada a una tabla, cruzando el Océano.

Siendo, como era, una buena moza, se enamoró de un hijo de Balbina y de Gerardo: Eloy Moro. Con él se casó y se fueron a vivir a Ponferrada. Allí nació un niño que falleció prácticamente en el parto. Luego vendría María del Pilar Moro Cañal, nuestra querida prima Pili. Y con ella en los brazos, siendo aún muy chica, (apenas 11 meses), se embarcaron en un vapor en Vigo, rumbo al puerto de Buenos Aires. Era el 19 de enero de 1.956. Fue un viaje lleno de emociones para mi tía Lucinda. Emociones y mareos. En los muelles de atraque de Buenos Aires les esperaba Marta Carrera Carrera, nacida de un matrimonio en el que los dos eran de Trabazos, (y cuyas historias fueron publicadas en este Blog con títulos como "Carrera Carrera"). Y así, después de recorrer en tren la distancia de Buenos Aires a Bahía Blanca, llegaron a esta última el 7 de febrero de 1.956. 

¿Por qué mis tíos: Eloy (ya fallecido) y Lucinda, que tenían una vida bien organizada en Ponferrada, se embarcaron en esta aventura de irse a Bahía Blanca, en Argentina?. Seguramente por el "efecto llamada", ya que allí vivía, desde hacía algún tiempo, otro hermano de mi tío Eloy: Abelardo Moro. Y también porque, como todos los emigrantes, buscaban una vida de mejoras y de prosperidad. Tal vez un día publiquemos una lista de gentes y las razones de la muy numerosa emigración de personas de Trabazos hacia Argentina (principalmente). La mayor parte de ellas se produjeron en los primeros treinta años del siglo XX, otros a finales del XIX. Y algunos también en plena Guerra Civil española o recién terminada ésta.
Bahía Blanca, (también otras poblaciones), tiene un censo muy numeroso de apellidos de Trabazos, (Carrera, Cañal, Rodera, Moro, etc). En los apuntes que he podido ir confeccionando aparecen más de treinta familias del pueblo que emigraron o se formaron recién llegados, en muchos casos con gentes de la propia zona de la Cabrera, en España. 

No se puede decir que ésta sea una biografía de Lucinda Cañal Palla, es solamente un pequeño relato lleno de cariño hacia mi tía. Para hacer una biografía tendríamos necesidad de disponer de muchas páginas. Tendríamos que hablar de los años de la Guerra Civil, de los "Huidos", del tío Benigno, al que los "falangistas" sacaron de su casa a golpes y a punta de pistola. De su huída de noche, descalzo, con una gran nevada, huyendo hacia Marrubio y hacia los montes de Trabazos. También de la hermosísima familia que Pilar ha sabido sacar adelante, dándole a mi tía Lucinda tres bellísimas nietas y un nieto buen mozo, que incluso le ha obsequiado con una biznieta. Muchas cosas que no hay espacio para relatar.
Tanto en España, en su niñez y juventud, como más tarde en Bahía Blanca, su vida ha estado siempre llena de acontecimientos que ella ha sabido llevar adelante. Pero siempre, siempre, ha existido en su vida un deseo: El de "regresar a España, agarrada a un tablón de madera", cruzando el Océano.

¡Te queremos, tía Lucinda. Estás siempre en nuestro corazón y en nuestro recuerdo!.

Fotografía con el primo Ricardo y su padre, Domingo Lorden Valle (natural de Forna, en La Cabrera), y que se casó con Magdalena, hermana de Josefa Palla, madre de Lucinda. Es una imagen a los pocos años de llegar a Bahía

Fotografía con su hija María del Pilar

Entrañable fotografía: de pie mi tío Eloy con Pilar en los brazos, Abelardo Moro hermano de Eloy y Aurelio Carrera (hijo de Paula Carrera y Aurelio Carrera, ambos de Trabazos). Sentadas: Paula Carrera (tía de Eloy y Abelardo, ya que era hermana de la madre de ambos), Marta Carrera, hija de Paula y Aurelio, ambos de Trabazos,  mi tía Lucinda y a su lado Natalia Palla, hermana de la abuela Josefa. Decir que Marta Carrera acudió a los muelles de Buenos Aires a esperar a mis tíos  en su largo viaje marítimo.


Jerónimo Carrera Cañal

miércoles, 11 de febrero de 2015

El tiempo y nuestras gentes...Trabazos


Esas gentes, nuestras gentes, las que siempre conservaron los acordes y modos templados de otro tiempo. Con su mirada húmeda de ojos cansados, dulces, claros y serenos.
Algunas veces acampanadas por el sonido del silencio. Con sus manos viejas, suaves y cálidas, expertas en amasar pan y cariño. Sabiendo lo que es volar pues muchas veces fueron pájaro.
Algunos ya no están , aunque hace tiempo que poco a poco se fueron alejando sin irse, con su tiempo. Regazo cálido, refugio donde arrollar sensaciones protectoras.
Presentes y ausentes, dueños de momentos cargados de luz, con su mirar dulce y suave como la caricia de la luz de la luna, alguna vez perdidos en la desmemoria de los recuerdos.
Gracias, gracias y siempre gracias por ser ese útero cálido que nos protege de la vida.

Emiliano

-Permitirme un copia y pega (enlace):  http://youtu.be/ikBD3DcSGFM


martes, 6 de enero de 2015

Trabazos dice adios a sus gentes

El año 2014, recientemente terminado, ha visto marchar para siempre a dos de sus hijos y vecinos. Dos personas que de una manera o de otra nacieron  y encauzaron sus vidas desde Trabazos. Este blog las recuerda y transmite a sus hijas e hijos, así como a sus familiares, un sentido y sincero pésame.

Descansen en paz:

Hortensia Cañal
Emiliano Carrera

El pueblo de Trabazos ha perdido a dos de sus antiguos vecinos . Nuestro recuerdo hacia ellos y nuestro afecto hacia sus familias.