jueves, 6 de enero de 2011

Pequeñas historias...

En la sociedad de hace unos años, los niños en Trabazos asumíamos responsabilidades desde edades bien tempranas, supongo que algo similar a todos los sitios, ayudando en las diversas tareas de la casa y el campo.

Una de ellas que recuerdo con una sonrisa, era el encargo de vigilar a alguna "pita" o gallina, cuando en alguno de sus paseos por el "Calangrión" (por ejemplo) y ante el apremio por poner su "güevo" o huevo, buscaba un nuevo "ñal" o nido fuera del "pulleiro" o gallinero. Cuando en casa se daban cuenta de ello, y después de comprobar con el dedo de manera táctil que tenía el huevo listo para salir, nos mandaban que la vigiláramos para saber donde ponía el preciado manjar. Para ayudar a que todo fuera un poco más rápido, le ponían un poco de pimentón picante en el culo, supongo que algo efectivo sería.

Los niños; algunos recordaremos aquella coplilla que dice así:

"Los ñiños de Trabazos

que Dios los bendiga.

Corren más cuest'abaxo

que cuest'ariba."

Hablando de dedos y sus diversas utilidades, seguramente muchos de nosotros recordamos el nombre aplicado a los dedos de las manos (los de los pies no eran dedos, sino dedas), creo recordar que era algo así: el pequiñín, el hermanín, el rey de todos, el furabollos y el mata pulgas y pioyos. Alguno es obvio que hace referencia al tamaño, otros a labores para las que se utilizaban, como el caso del índice o "furabollos", pues era el empleado para probar si la masa del pan estaba fermentada o bien despierta, siendo así cuando se "furaba" y no se pegaba al dedo.

También eran utilizados para marcar unidades de medida, pues la distancia con la mano extendida entre la punta del dedo pulgar y el meñique se llamaba "cuarta", y la que hay entre el pulgar y el índice "forco". Claro que depende del tamaño de la mano, así serían las cuartas y forcos.

Un saludo para todos.

Emiliano

Nota: Que todos tengamos un año 2011 que sea lo mejor posible.